Formación

‘El talento sin trabajo no basta: el bachillerato artístico exige tanto como cualquier otro’

AULA. La escuela que viene

ENTREVISTA A EVANGELINA ESTEVES, coordinadora de Proyectos Artísticos de ESART - Grup STUCOM

En ESART, el alumnado aprende en un espacio que replica el entorno profesional ESART 

En ESART, el alumnado aprende en un espacio que replica el entorno profesional ESART 

En ESART, los estudiantes desarrollan proyectos creativos guiados por profesionales en activo, adquiriendo experiencia real que los prepara para la universidad y el mundo laboral

ESART combina el bachillerato nacional con una orientación profesionalizadora. ¿Qué buscan cubrir esta propuesta híbrida?

Nuestra metodología de trabajo se basa en el aprendizaje competencial learning by doing, integrado con una mirada profesional. Responde al modelo del centro, las 3H (Head, Hands, Heart): adquirir los conocimientos necesarios en artes escénicas, música, audiovisual o arte y diseño, conectándolos con la industria y con situaciones laborales reales. El pensamiento, la práctica y las emociones se articulan para entender el oficio desde dentro.

Basan su método en el talento y la creatividad. ¿Cómo se traduce en el aula y en la evaluación?

El talento y la creatividad son herramientas esenciales, pero no basta con tenerlas: deben desarrollarse de forma constante. Es cierto que los estudiantes del bachillerato artístico suelen mostrar desde pequeños una sensibilidad especial, pero estas aptitudes requieren disciplina. Además de creatividad y sensibilidad, los estudios artísticos exigen un trabajo sólido y continuado. En evaluación, valoramos cómo cada alumno transforma sus aptitudes en capacidades artísticas reales. Cada uno parte de un nivel distinto; nuestro punto de partida es reconocerlo y medir su evolución técnica y práctica.

En ESART, los estudiantes desarrollan proyectos creativos guiados por profesionales en activo

Con un 100% de aprobados en las PAU, ¿cómo equilibran esa exigencia con la formación artística?

La formación práctica y artística no se desvincula del esfuerzo personal. A menudo se piensa que un bachillerato artístico es más fácil, y no es cierto: no hay bachilleratos fáciles o difíciles, sino recorridos en los que el alumnado disfruta más e integra el aprendizaje con fluidez.

Sus instalaciones son comparables a las de un entorno profesional. ¿Qué papel juega la infraestructura en la preparación del alumnado?

Las instalaciones son un pilar de nuestro proyecto. El alumnado aprende en un espacio que replica el entorno profesional. Los espacios de aprendizaje permiten comprender qué técnicas usar y cómo emplearlas según el mensaje y el contexto. Contar con un plató, cámaras, luces o equipamiento escénico es tan esencial como saber decir: “Rodamos, ¡acción!”.

El sector creativo vive una transformación tecnológica. ¿Cómo se adapta su modelo?

En ESART actualizamos los contenidos e incorporamos la tecnología para preparar al alumnado ante un sector en plena mutación digital. Además, apostamos por competencias que combinan creatividad, técnica y adaptación.

STUCOM acumula más de medio siglo de experiencia. ¿Qué hereda ESART de esa trayectoria?

Esa experiencia en formación aporta rigor académico, solvencia y una apuesta real por la innovación.

Etiquetas