Durante años, la grasa corporal ha sido percibida únicamente como algo que debía eliminarse. Sin embargo, los avances en medicina estética y regenerativa han cambiado por completo esta visión. Según explica el Dr. Jorge Planas, cirujano plástico y director médico de Clínica Planas, hoy se sabe que la grasa “puede convertirse en un recurso terapéutico de gran valor, capaz de mejorar tanto la salud como la imagen del paciente”.
Desde el ámbito médico, el Dr. Planas destaca el papel de la grasa como fuente de células bioregeneradoras. Estas células se obtienen mediante una miniliposucción y se procesan posteriormente con tecnologías específicas, como Time Machine, que permiten concentrar su potencial regenerador. “Una vez preparadas, estas células se infiltran de forma selectiva en distintas zonas del cuerpo, en función de la patología que se quiera tratar”, señala.