Japón no envuelve a los migrantes “como si fueran sushi” para expulsarlos ni ha creado un ministerio de deportaciones
Fact-checking
Mensajes virales comparten un vídeo de una técnica de inmovilización habitual de la policía japonesa para personas violentas o ebrias

Japón no envuelve a los migrantes “como si fueran sushi” para expulsarlos ni ha creado un ministerio de deportaciones

¿Qué se ha dicho?
Que en Japón la policía inmoviliza a los migrantes irregulares “como si fueran sushi” y los lleva a zonas para deportarlos. Que en Japón existe un ministerio de deportaciones masivas.
¿Qué sabemos?
Que se trata de una técnica de inmovilización de personas violentas o ebrias habitual en la policía japonesa, y que no hay ninguna prueba de que se utilice para detener y deportar migrantes. Que no existe un ministerio de deportaciones en Japón.
Se ha viralizado un vídeo que muestra a cuatro policías japoneses reduciendo a un hombre en la calle, envolviéndolo con un plástico verde e introduciéndolo en un vehículo policial. Los mensajes aseguran que, tras la victoria en las elecciones legislativas del partido de la primera ministra conservadora Sanae Takaichi el 8 de febrero, esta es la forma en que detienen a “inmigrantes ilegales”: los “envuelven como si fueran sushi y los llevan a zonas especiales para ser deportados”. Es ENGAÑOSO.
Se trata de una técnica de inmovilización de personas violentas o ebrias “para evitar que hagan daño a otros” y que la policía defiende “para reducir el uso de la fuerza y desescalar los conflictos”, según informó la BBC en 2017. Puede utilizarse en muchos contextos y no hay constancia de que se emplee específicamente para detener a personas migrantes con el fin de deportarlas, aunque las expulsiones en el país se han duplicado en el último año. Así lo ha confirmado también a Verificat la agencia Japan Fact-Check Center, miembro de la red internacional de verificadores (IFCN).
En Japón, tras la victoria de […] Sanae Takaichi, empezaron a expulsar a los inmigrantes ilegales […]. Los envuelven como si fueran sushi y los llevan a zonas especiales para ser deportados”
Los mensajes se han viralizado en el contexto de la regularización de personas migrantes anunciada por el Gobierno español, con la que la Moncloa estima que cerca de 500.000 personas se verán beneficiadas, aunque un informe del centro de análisis Funcas cifra en 840.000 las personas extranjeras en situación irregular en España a principios del año pasado, con una tendencia al alza.
La técnica de envolver personas no se utiliza para deportar migrantes masivamente
El vídeo viral data del 5 de febrero, según diversas publicaciones, y muestra la detención de un hombre, aparentemente en estado de embriaguez, en el distrito de Shinjuku de Tokio. No son las primeras imágenes que se viralizan de esta técnica de la policía japonesa, que consiste en envolver a la persona con una lona protectora de plástico, o hogo shiito, según explica el libro El Japón ebrio: la ley y el alcohol en la sociedad japonesa.
Sirve para inmovilizar a “personas violentas o ebrias para evitar que hagan daño a otros o a sí mismas y poder transportarlas hasta comisaría y calmarlas”, según explicó la BBC ya en 2017 y como ha confirmado a Verificat el Japan Fact-Check Center, también miembro de la red internacional de verificadores (IFCN).
Verificat ha encontrado vídeos de esta misma técnica que se remontan, al menos, hasta 2016.

La técnica forma parte de la política policial de Japón, que apuesta fuertemente por el entrenamiento en artes marciales de los agentes. Entre ellas está el taiho-jutsu (“técnicas de arresto”, en japonés), desarrollada específicamente en el país para realizar detenciones de manera eficiente sin el uso de armas.
“No es un dispositivo específico para una nacionalidad o estatus de residencia”, explican los verificadores del Japan Fact-Check Center. Verificat no ha encontrado ninguna prueba de que actualmente la tela se utilice específicamente para detener a personas que hayan sido identificadas como migrantes en situación irregular.
En 2025, un hombre murió en Tokio presuntamente después de ser envuelto con una de estas lonas protectoras y trasladado a comisaría, según publicaciones del diario japonés Sankei Shimbun, la agencia de noticias Jiji y una noticia del canal ANN News.
En Japón no se ha creado un ministerio de deportaciones masivas
Desde que Sanae Takaichi fue elegida primera ministra de Japón en octubre de 2025 por las cámaras legislativas del país, circulan mensajes que afirman que el Gobierno japonés ha creado un ministerio para organizar “deportaciones masivas”. Es ENGAÑOSO. Este ministerio no existe en Japón, según consta en la lista oficial de ministerios del país.
Japón crea el ministerio de deportaciones masivas”
Durante la legislatura del primer ministro Shigeru Ishiba, previa al actual Gobierno, Japón inauguró en julio de 2025 una oficina para la “coexistencia armoniosa con ciudadanos extranjeros”, cuyo objetivo es la aceptación de los extranjeros en la sociedad y como parte de la economía, con distintas medidas anunciadas para impulsar su integración. Es una oficina multiministerial, es decir, colabora con distintos ministerios como Educación, Asuntos Exteriores, Salud y Justicia.
La hoja de ruta de la oficina encarga al Ministerio de Justicia la tarea de impulsar deportaciones a través de la Agencia de Servicios de Inmigración, que depende de este ministerio y es la encargada de la gestión de los ciudadanos extranjeros que viven y visitan Japón, incluidas las deportaciones. Es decir, la oficina de “coexistencia armoniosa” colabora con Justicia para impulsar deportaciones, pero no es el organismo encargado de llevarlas a cabo.
El Japan Fact-Check Center también ha desmentido el mensaje sobre un nuevo ministerio de deportaciones.
En Japón, la inmigración es un “tema delicado” tanto política como culturalmente, según un análisis de The Diplomat, pero el Gobierno japonés ha reconocido que “hay sectores en los que los extranjeros son necesarios como recursos humanos” debido a la escasez de mano de obra derivada de la crisis demográfica del país, según explicó la primera ministra en la primera reunión de la oficina.
Por otra parte, en su discurso en la primera reunión de la nueva oficina, la primera ministra Takaichi explicó que esta se enmarca, entre otras tareas, en la de abordar los “actos ilegales y las violaciones de las normas” por parte de extranjeros. Entre las medidas de la oficina de coexistencia se incluye la promoción de las deportaciones de acuerdo con los motivos establecidos en la ley de inmigración, entre los que se encuentra la estancia ilegal en Japón, pero no se trata de una nueva norma: fue modificada por última vez en 2019 y, en la fecha de publicación de esta verificación, no ha vuelto a cambiarse.
Según los datos publicados en la Estadística de control de inmigración en e-Stat, el servicio estadístico de Japón, en 2024 se deportó a un total de 7.698 personas, un descenso respecto a las 8.024 de 2023 y las 9.597 de 2019 (entre 2020 y 2022, años influidos por la pandemia de la covid-19, hubo un menor número de deportados, menos de 5.000 al año). Debido a la falta de datos correspondientes a 2025, todavía no es posible conocer el impacto del nuevo Gobierno sobre las deportaciones.
El Gobierno anterior, bajo el primer ministro Shigeru Ishiba, aprobó el llamado Plan de Cero Residentes Ilegales, según el cual se pretende duplicar el número de deportaciones sufragadas por el Gobierno entre 2024 y 2027. Medios como la agencia Jiji o el diario Asahi Shimbun han informado, citando a la Agencia de Servicios de Inmigración, de que las deportaciones financiadas por el Gobierno se habían duplicado interanualmente en el trimestre junio-agosto de 2025 hasta las 119 tras la implementación del Plan.
Por otra parte, el número total de expulsiones en ese periodo (tanto financiadas por el Gobierno como no) fue de 2.120, “aproximadamente el mismo que en el mismo periodo del año pasado”, apunta la agencia de noticias Jiji citando al ministro de Justicia, Keisuke Suzuki, en una rueda de prensa del 10 de octubre de 2025.
Verificat es una plataforma catalana de fact-checking sin ánimo de lucro. Se dedica a verificar el discurso político y el contenido que circula en las redes y a la educación para el consumo crítico de la información. Forma parte de la International Fact-Checking Network (IFCN) y la European Fact-Checking Standards Network (EFCSN)