Europa logró esquivar el “golpe” de Donald Trump en Davos, donde el presidente reculó en amenazas de aranceles a seis países de la UE y su ofensiva por Groenlandia. “Los líderes comunitarios desfilaron más ligeros desde Davos hasta Bruselas, aliviados por haber parado el golpe”, relata Sandri, quien destaca la cumbre de António Costa como momento clave para balancear daños y enseñar dientes a la Casa Blanca por primera vez en este mandato. Macron resumió el alivio: “Empezamos la semana con escalada y amenaza de aranceles, ahora estamos en situación aceptable, pero vigilantes”.
La volatilidad de Trump obliga a la UE a acelerar su autonomía estratégica, reforzando competitividad y defensa ante garantías mínimas de seguridad. “La UE necesita apuntalar su estrategia para lidiar con la volatilidad del inquilino de la Casa Blanca”, enfatiza el periodista, citando a Tusk: “Hay alivio, pero muchos desafíos por delante”. Las relaciones transatlánticas han sufrido un “duro golpe” tras amenazas a Dinamarca, un aliado OTAN, impulsando herramientas como el instrumento anti-coerción.
Sandri subraya la respuesta unida de la UE, con Giorgia Meloni defendiendo Copenhague pese a su afinidad con Trump. “Cuando actuamos unidos y mostramos instrumentos, nos respetamos a nosotros mismos”, celebró Macron, mientras Frederiksen abogaba por cooperación “respetuosa sin amenazas”. Bruselas asume la “nueva normalidad” con Trump, priorizando inversiones en Ártico, rompehielos y apoyo a negociaciones danesas con Washington.
El capítulo cierra con lecciones: responder con calma pero firmeza, coordinando mensajes sin copiar tuits transatlánticos. “Trump ha cruzado un límite, y no hay vuelta atrás”, advirtió un diplomático, según relata Sandri, quien ve en el Parlamento Europeo el freno al acuerdo comercial como victoria táctica. La UE pasa de apaciguamiento a firmeza ante pataletas republicanas.
Para el futuro, Sandri prevé terapia de grupo comunitaria y foco en OTAN para seguridad ártica. “Hemos hecho lo necesario para estabilizar la relación beneficiosa para ambas partes”, explica un alto diplomático, pero nadie confía en la estabilidad permanente con esta Administración. Davos 2026 marca el fin de garantías automáticas transatlánticas, urgiendo independencia europea.