Nelin, uno de los blancos más icónicos del Priorat, acaba de llegar a su vigesimoquinta vendimia. El fundador de Clos Mogador, René Barbier Ferrer, afirma que Nelin es un concepto de vino blanco de almas gemelas. Se refiere a que “representa el equilibrio entre lo femenino y lo masculino en el esplendor de la juventud”. Y añade que “es la armonía del terruño del Priorat para una cocina catalana en su auge”. Esta pasada vendimia han celebrado el 25 aniversario de la primera cosecha de las uvas destinadas a elaborar Nelin.
Es un blanco que nació con la añada 2000 como Clos Nelin, un acrónimo en honor a Céline, la hija que perdieron a los 14 años de edad René Barbier e Isabelle Meyer a causa de una leucemia, y a su hermano Nené (que es como llamaban sus padres desde pequeño a René). René Barbier Meyer recuerda que a su hermana le encantaba bailar en la academia de Tarragona de su madre, y también la gran relación que mantuvieron.
En sus inicios se elaboró con cuatro variedades que ya no forman parte del vino (viognier, pinot noir, marsanne y roussanne). Hoy se elabora con una base de garnacha blanca y macabeo a la que se añade cartoixà (xarel·lo), picapoll blanc, trepat blanc, cariñena blanca, Pedro Ximénez y escanyavelles. El director técnico de Clos Mogador, René Barbier Meyer, revela que “últimamente estamos muy emocionados reintroduciendo variedades autóctonas únicas como el trepat blanc o el cartoixà”.
René Barbier Meyer cree que “hoy se da un exceso de valor a la fruta en los vinos mientras que antes se daba a la madera”. Considera que “el Priorat es concentración, pero no potencia”, y lamenta que en el mundo del vino no haya “mucha transparencia”. Anhela algún día elaborar vinos sólo a partir de uvas, sin adición alguna de productos enológicos. O sea, quisiera hacer sólo vinos de mostos fermentados. René Barbier Meyer muestra especial devoción actualmente por los vinos blancos y rosados. El primer vino que elaboró, como trabajo de escuela, fue en 1996. Fue un blanco que hizo junto con Joan Sangenís.
Christian Barbier labrando con el caballo Bru
Sus uvas crecen en laderas de pizarra (de 350 a 500 metros de altitud sobre el nivel del mar). Cuentan con 5,8 hectáreas propias repartidas en cuatro parcelas. Sus suelos están trufados con pizarra (llicorella). Luchan contra las plagas con maceraciones y decocciones de plantas que nacen en la misma finca o junto a los cursos fluviales del Priorat (cola de caballo, ortigas, diente de león, valeriana…) reproducidas en su huerto comunitario.
Además, aplican biofertilizantes con microbiología de los bosques cercanos y biochar, el carbón vegetal que obtienen de restos vegetales y residuos de biomasa. Favorecen también la proliferación de microorganismos e insectos para crear un entorno más equilibrado y rico en biodiversidad. A la vez, utilizan una maquinaria muy ligera y animales para labrar (caballos y mulas) para no compactar el terreno y no contaminar.
Los hermanos Christian y René Barbier Meyer
Cosechan manualmente en pequeñas cajas, realizando una primera selección de las bayas en el viñedo. Fermentan con levaduras autóctonas y con las pieles de las uvas en barricas y tinas de roble. René Barbier Meyer asegura que “cofermentar es una práctica muy nuestra”. La crianza del vino se prolonga por espacio de 12 meses en tinas de 1.200 litros de capacidad, y 6 meses en tinas de acero inoxidable. En fase de luna ascendente remueven las lías para “activar el vino”, y adicionan sulfuroso dos o tres meses antes de embotellar. La última añada en el mercado la embotellaron en junio de 2024, con 14º de alcohol.
De Nelin 2022 se elaboraron un total de 8.300 botellas. Esperan llegar a las 10.000 botellas con la añada del 2025, y alcanzar un máximo de 15.000 en los próximos años. 2022 fue el inicio de un largo período de sequía. En este año las plantas tenían las reservas del agua del 2021 y, por tanto, acabaron dando una buena cosecha. Pese a ello, fue una añada cálida y seca. René Barbier Meyer reconoce que los efectos de la emergencia climática lo han espoleado a introducir cambios. Incluso puntualiza que “ni que quisiera podría hacer los vinos que elaboraba mi padre”.
Vendimia de las uvas con las que se elabora Nelin
René Barbier Ferrer explica que “un gran periodista catalán contemporáneo ha dicho que “hoy en día Catalunya es conocida por algunos grandes cocineros y por los vinos del Priorat”. Ello le lleva a considerar que “es difícil que nuestros vinos tintos, tan ricos y potentes, puedan ser el complemento ideal para esta nueva cocina de autor. Y es por eso por lo que Nelin espera ser su compañero más adecuado”.
Nelin es la interpretación de nuestra familia sobre lo que es el vino blanco del Priorat”
Su hijo René Barbier Meyer, que hoy dirige la bodega con su hermano Christian, que se ocupa de la viticultura, explica que “Nelin es la interpretación de nuestra familia sobre lo que es el vino blanco del Priorat”. Juegan con las pieles de las uvas inspirándose en los antiguos vinos brisados, trabajando con levaduras autóctonas, fermentaciones de más de seis meses, crianzas de más de 15 meses y utilizando todo tipo de materiales, comenzando la primera fase con maderas, después pasando por cemento, cerámica e incluso, en su última fase, con depósito de acero inoxidable.
Nelin 2022 es de bonito color amarillo pajizo, nítido y brillante. Presenta francas notas que recuerdan a la fruta de hueso en un lecho empireumático (café) y toques de la crianza en madera. De sensación táctil glicérica, sutilmente mineral, con un punto amargo (piel de naranja) y salino. Sápido y largo. Gran equilibrio, aunque exhibiendo un punto licoroso. Sin lugar a dudas, un sabroso gran blanco de soleadas uvas y carácter eminentemente mediterráneo.
Uvas blancas con las que se elabora Nelin
Al director comercial de Primeras Marcas le gusta disfrutar de Nelin con el mollete a la brasa de steak tartar de vaca ecológica 'Cal Tomàs’ con yema ahumada del barcelonés restaurante Casa Fiero. A René Barbier Meyer, que confiesa sus preferencias por los vinos con más tiempo de crianza y no esconde que le gusta mucho cocinar, le gusta disfrutar de Nelin acompañando un sencillo revuelto de setas o platos de bacalao.
Se muestra absolutamente convencido que es el vino más gastronómico de los que elabora, y que es capaz de armonizar incluso con “vegetales difíciles” o postres. Cree que es un “orgullo” reivindicar el gran vino blanco mediterráneo, y que no se debe caer en “complejos de inferioridad” respeto a otros vinos de prestigio internacional.
Cuando se le pregunta con qué personaje famoso le gustaría compartir Nelin contesta, sin pensarlo, que con su pareja, la también elaboradora Sara Pérez. Pero, a la vez, le gustaría hacerlo con el sumiller Josep Roca del Celler de Can Roca de Girona, que fue quien lo animó a guardar añadas antiguas de este vino.
Sala de barricas de Clos Mogador
Para celebrar la cosecha número 25 de Nelin, la distribuidora Primeras Marcas ha organizado una exclusiva cata vertical en Barcelona con botellas desde la añada 2002 hasta la del 2023. Algunas de ellas (2007, 2009, de 2011 a 2011, 2016 y de 2018 a 2022) se han puesto a la venta. Según Primeras Marcas, “es un blanco que conjuga delicadeza y fuerza, territorio e identidad”.
Clos Mogador de Gratallops elabora en torno a las 50.000 botellas anuales de cuatro vinos amparados por la DO Calificada Priorat: Clos Mogador, Manyetes, Nelin y Rosat. Y también 12.000 botellas en el Sindicat de la Figuera del DO Montsant tinto Com Tu. Exportan un 65% de su producción. Estados Unidos, Suiza, Alemania, Bélgica y Austria son sus principales mercados internacionales.
Nelin 2022, de Clos Mogador
DO Calificada Priorat
Uvas: garnacha blanca, macabeo pansal o cartoixà, picapoll blanc, trepat blanc, cariñena blanca, Pedro Ximénez y escanyavelles
Precio: 53 €
