RTVE destina cerca de 4 millones de euros al Benidorm Fest, lo que supone un incremento de un millón respecto a la edición pasada.
Programación especial
Aun cuando el triunfador no acuda en representación de España en Eurovisión, la entidad pública eleva su partida presupuestaria.

Melody interpreta «ESA DIVA» durante la primera semifinal del 69.º Festival de Eurovisión en Basilea, Suiza, el martes 13 de mayo de 2025.
Benidorm vuelve a situarse como el principal punto de interés para la música nacional. Del 10 al 14 de febrero, la ciudad alicantina celebra la quinta entrega del Benidorm Fest, un concurso que, de manera inédita, ya no funciona como medio para elegir al representante español en Eurovisión. La determinación de ausentarse del torneo europeo suscita cuestionamientos respecto al empleo de los fondos públicos asignados para su sustento.
El Benidorm Fest se creó con un objetivo claro: revitalizar la presencia de España en Eurovisión y atraer a un público más joven. Desde 2022, el festival impulsado por RTVE se ha establecido como una plataforma mediática de gran impacto y, al mismo tiempo, como una de las inversiones más elevadas de la radiotelevisión pública.
De acuerdo con las cifras de las cuentas, la entidad asignará 3,9 millones de euros para la entrega de 2026, lo cual representa una subida de 1,2 millones en comparación con el ejercicio previo. Dicha alza coloca nuevamente al certamen en el foco de la discusión acerca de la administración del dinero estatal, especialmente considerando que España no participará en Eurovisión.
Esta subida se alinea con el escenario económico de RTVE, definido por obstáculos de liquidez y la obligación de obtener fondos del Estado. El ente público ha prorrogado recientemente La Revuelta de Broncano mediante un pacto que supera los 30 millones de euros y terminó 2025 con un saldo positivo de 45 millones, según afirma su dirigente José Pablo López. Sin embargo, en ese mismo ciclo, RTVE demandó dos inyecciones de capital extra: 63 millones de euros al Ministerio de Hacienda y 40 millones a la SEPI.
El incremento presupuestario se explica por los mayores gastos en producción, escenografía y despliegue técnico, acercando el Benidorm Fest a la escala de un gran espectáculo televisivo, difícil de conciliar con los principios de eficiencia que deberían orientar a un medio público.
Aun con el capital invertido, el público del evento continúa mostrándose inconstante, ya que el último programa acostumbra a obtener datos positivos, aunque el interés por las rondas previas y la totalidad de la competición no siempre iguala los resultados de espacios televisivos más económicos. Con el fin de potenciar el seguimiento, RTVE Play ha diseñado una parrilla exclusiva que consta de seis transmisiones en vivo de Benidorm Calling, conducidas por Inés Hernand, Ángela Fernández, Lalachus, Javi Hoyos y Marina Rivers.

El acuerdo de no participar en Eurovisión quedó ratificado en diciembre de 2025, luego de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) rechazara apartar a Israel de la competición. La opinión del Ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, se mostró severa ante las naciones que decidieron marcharse: “Celebro la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión. Me avergüenzo de los países que decidieron boicotear un concurso musical como Eurovisión debido a la participación de Israel”, manifiesta el funcionario mediante la plataforma digital X.
El Benidorm Fest se enfrenta ahora a un escenario sin precedentes: afirmarse como el referente del talento español, alejándose de su función como vía hacia Eurovisión.
