Francia debate un nuevo logo de advertencia para los alimentos ultraprocesados
Industria alimentaria
El logotipo, un recuadro negro, ha sido propuesto por el organismo público francés Inserm como complemento al Nutriscore, el sistema de semáforo que evalúa la calidad nutricional de los alimentos
Un consumo elevado de ultraprocesados podría aumentar el riesgo de muerte

Dulces en un supermercado

Francia estudia la posibilidad de implantar un nuevo logo de advertencia para los alimentos ultraprocesados, comparados recientemente con el tabaco por sus efectos negativos en la salud. La iniciativa ha generado un nuevo debate entre científicos y la industria alimentaria. El logotipo, un recuadro negro, ha sido propuesto por el organismo público francés Inserm como complemento al Nutriscore, el sistema de semáforo que evalúa la calidad nutricional de los alimentos y que desde 2017 es voluntario para las marcas.
Mathilde Touvier, investigadora del Inserm, explica que la nueva etiqueta es más polémica que el Nutriscore, ya que obligaría a las empresas a revelar la cantidad de aditivos en sus productos. Según Touvier, algunos grupos de presión de la industria alimentaria intentan enfrentar ambos logos, aunque “van en la misma dirección, en favor de la salud pública”.
Ingredientes poco saludables
Estos alimentos contienen exceso de sal, azúcar y grasas, y carecen de fibra y proteínas
La propuesta del Inserm surge después de un estudio internacional publicado en la revista The Lancet, que alerta sobre los riesgos de los ultraprocesados, asociados con obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Estos alimentos contienen ingredientes baratos y poco saludables, como exceso de sal, azúcar y grasas, y carecen de fibra y proteínas.
Sin embargo, la industria alimentaria francesa, a través de la Asociación Nacional de las Industrias Alimentarias (ANIA), cuestiona la definición de ultraprocesados basada en la clasificación NOVA, argumentando que es imprecisa y difícil de aplicar como norma. La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) reconoce ciertos límites de la clasificación, pero pide más investigación sobre sus posibles riesgos para la salud.
Mientras tanto, el debate sobre el Nutriscore continúa. Una propuesta para hacerlo obligatorio en Francia fue rechazada por poco en la Asamblea Nacional, aunque Touvier asegura que seguirán buscando su aprobación.