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El gran premio de cata por parejas se presenta en Ca N’Estruc

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La Llotja de Mar de Barcelona acoge el 22 de febrero las 125 parejas que buscan la gloria de ser los mejores catadores de vinos a ciegas con participantes de diez países

El Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas volverá a disputarse en la Llotja de Mar de Barcelona el domingo 22 de febrero 

El Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas volverá a disputarse en la Llotja de Mar de Barcelona el domingo 22 de febrero 

Cedida

Ca N’Estruc es una finca familiar ubicada en un lugar que definen como “único”, a los pies (vertiente este) de la montaña de Montserrat, en el municipio barcelonés de Esparreguera. Están arraigados a la viña y al vino desde el siglo XVI. Con la añada 2024 celebraron su 450 aniversario. En este singular marco se presentó ayer la nueva edición del Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas, que se disputará en la Llotja de Mar de Barcelona el domingo 22 de febrero. 

La convocatoria no ha perdido ni un ápice de interés pese a llegar ya a su decimoctava edición. De hecho, se ha vuelto a cerrar la inscripción para participar en el Premio de Cata por Parejas en un nuevo tiempo récord, en sólo 2 minutos y 54 segundos. El año pasado se agotaron en 3 minutos, y en 2024 en 3 minutos y 5 segundos. 

El concurso nació del deseo de Quim Vila y Siscu Martí, copropietarios de Vila Viniteca, de compartir su pasión por el vino. Desde la organización se afirma que “este premio ofrece una excepcional oportunidad de cata a todo tipo de personas, profesionales y aficionados”, y que su objetivo es “promocionar la cultura del vino”. También se señala que su principal singularidad es el hecho de catar en pareja, ya que obliga a consensuar con el compañero las sensaciones, los sabores y los olores percibidos.

Los ganadores de la última edición, disputada en Madrid 
Los ganadores de la última edición, disputada en Madrid Cedida

Las 125 parejas participantes, diez menos que el año pasado, deberán acertar a ciegas el país y la zona de origen de los vinos, la denominación de origen, la variedad o variedades de uvas, la añada, su elaborador y su marca. Se enfrentarán a siete vinos en la fase inicial (de 90 minutos) y a otros siete en una gran final (de 60 minutos) en la que sólo quedarán diez parejas. Las tres parejas mejor clasificadas en la final se repartirán 50.000 euros en metálico.

El jurado del Premio Vila Viniteca consolida a la sumiller argentina Paz Levinson, directora de vino del grupo Anne-Sophie Pic en Francia, como miembro del jurado, junto a Jordi Segura, Xandra Falcó, José Peñin y Juan Muñoz. Como presidente del jurado se mantiene Fernando Gurucharri. Enrico Bernardo, mejor sumiller del mundo en 2004, será el invitado en el jurado de esta edición.

Ca N’Estruc

Una finca documentada desde 1574

La finca de Ca N’Estruc está documentada desde 1574. Hasta 1960 la actividad de la propiedad se centraba en dos actividades tradicionales: la agricultura y la ganadería. Cultivaban viñedos, cereales, árboles frutales, olivos y un huerto, que compaginaban con la crianza de animales de corral como cerdos, conejos o gallinas. Y también disponían de un molino de aceite, un horno para hacer pan, prensas y una bodega. Eran autosuficientes. Tras convencer a su padre Andreu Marti Muragas, fue Siscu Martí, el actual propietario, quien decidió reorientar las producciones y dedicarse exclusivamente a la viticultura y a la elaboración de vino apostando por la calidad.

Ca N’Estruc fue la primera bodega registrada en la DO Catalunya, creada en 1999. Actualmente, cultivan 21 hectáreas de viñedo a 165 metros de altitud. Elaboran vinos blancos, rosados y tintos aplicando la agricultura ecológica (desde 2012) y biodinámica (desde 2019). Dicen que la montaña de Montserrat protege sus viñedos de los vientos fríos del norte y propicia un microclima muy particular, con veranos suaves e inviernos templados. 

Siscu Martí comenzó a embotellar en 1983, y diez años más tarde se asoció al 50% con Quim Vila para crear Vila Viniteca. Dice que fueron los inventores del teletrabajo, repartiendo tareas. Y Siscu Martí también destacó ayer que la relación entre ambos es “bonita y complicada al mismo tiempo, pero hemos disfrutado mucho”. Hoy en su gran almacén de Esparreguera suman 1,2 millones de botellas.

Además, a partir de 2014, con la incorporación de Anna, la hija mayor de Siscu, se inició una nueva etapa elaborando cantidades limitadas de vinos naturales bajo la marca Ca N’Estruc /BI/. Se anuncia como “un proyecto vital, honesto y que habla de la identidad del sitio donde nacen sus vinos y la energía que les impulsa”. Elaboran con métodos artesanales de mínima intervención. Y aseguran que “cada botella es fruto de un trabajo intuitivo, de la experiencia compartida, de un aprendizaje constante y de un poco de locura”. Siscu Martí asegura que “los vinos de mi hija Anna han abierto paso al resto de nuestros vinos en cuanto a la apuesta por la mínima intervención”. 

Los vinos que se catarán en el concurso de cata por parejas a ciegas pueden ser blancos, rosados, tintos o especiales. Se entienden por especiales, a efecto de este concurso, los espumosos, jereces, oportos, otros vinos generosos o los fortificados. Los vinos que se servirán a ciegas en copa Riedel (de Euroselecció de Jordi Segura) pueden ser de todo el mundo, aunque en las bases se precisa que se da “especial protagonismo” a los vinos españoles. 

Los que se caten en cualquiera de las dos fases no necesariamente tienen que estar referenciados en Vila Viniteca, aunque en las ediciones anteriores muchos de ellos han formado parte de su catálogo. Las referencias son seleccionadas personalmente por Quim Vila, y los trabajadores de Vila Viniteca firman un acuerdo de confidencialidad que les impide compartir información sobre el concurso bajo amenaza de despido. 

Anna Martí con su padre Siscu, junto a sus viñedos de Esparreguera 
Anna Martí con su padre Siscu, junto a sus viñedos de Esparreguera Cedida

Los participantes podrán hablar entre ellos, pero no se podrán comunicar con otras parejas participantes, ni con el público. No respetar este punto será motivo de descalificación. A los concursantes no se les está permitido, “bajo ningún concepto”, acceder al área del recinto donde se desarrollarán las catas con teléfonos móviles, smartwatches, auriculares, agendas o cualquier elemento electrónico que permita conexión a internet o el contacto con el exterior de la zona de catas. Igualmente, no estará permitido el uso de ningún tipo de libro o catálogo. Las bases advierten que no respetar este punto será motivo de descalificación “automática”.

Tampoco está permitido abandonar el recinto bajo ningún concepto durante el transcurso del concurso. En caso de que algún miembro del equipo abandone el recinto, el cuestionario deberá ser entregado previamente al jurado y la pareja dará por finalizada su participación.

Siscu Martí catando en Ca N'Estruc 
Siscu Martí catando en Ca N'Estruc Cedida

El Premio contará el 22 de febrero con catadores de diez países diferentes (España, Francia, Reino Unido, Luxemburgo, Bélgica, Dinamarca, China, Estados Unidos, Austria y Suiza). Desde la organización se afirma que el Premio de Cata por Parejas está considerado como “uno de los más prestigiosos por el altísimo nivel de dificultad de la cata a ciegas, y por la excepcional calidad de los vinos presentados”.

El cartel de la próxima edición del Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas es obra de la diseñadora e ilustradora Verònica Fuerte, fundadora y directora creativa de la empresa con total acento femenino Hey Studio. La autora aseguró ayer que le gusta el vino, y que es una bebedora social, mientras destacaba que en el mundo del vino la creatividad es muy importante. Reconoció que, pese a que nunca lo ha hecho, le gustaría diseñar una etiqueta de vino.  Y añadió que el vino no es binario ya que “hay sensaciones, aromas y momentos”. Su cartel, con aires caleidoscópicos, muestra racimos de uva multicolores, con algunas bayas superpuestas.  Desde Vila Viniteca definen este cartel como una obra “con aire innovador, moderno y fresco”. 

Quim Viila y Siscu Martí junto a la autora del cartel de la próxima edición, Verònica Fuerte 
Quim Viila y Siscu Martí junto a la autora del cartel de la próxima edición, Verònica Fuerte Ramon Francàs

Por su parte, el nuevo catálogo de Vila Viniteca ha sido ilustrado con una obra de Daniel Steegman Mangrané. Es un artista barcelonés con gran proyección internacional que explora las afinidades entre naturaleza, arte y arquitectura, creando formas que difuminan los límites entre lo orgánico y lo artificial. La obra elegida se llama ‘Metamorphing Map’, y está realizada en mármol Portoro. 

Según Quim Vila, las 164 páginas del nuevo catálogo incluyen “la oferta más ambiciosa de vignerons de la Borgoña, una propuesta inédita de añadas del Priorat, un viaje por las bodegas californianas de referencia, los armañac más reconocidos y, por descontado, nuestra cuidadosa selección de los mejores jamones y excepcionales quesos artesanos bien afinados”.

Ramón Francàs Martorell

Ramón Francàs Martorell

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