Whoop, el brazalete de la controversia que el Open de Australia impide utilizar a Alcaraz, Sabalenka o Sinner.

Deporte y 'big data'

A pesar del consentimiento de la ITF, la ATP y la WTA, el certamen inicial de Grand Slam de la temporada no autoriza el empleo del gadget tecnológico popular entre los competidores de primer nivel durante los duelos.

Tennis - Australian Open - Melbourne Park, Melbourne, Australia - January 16, 2026 Belarus' Aryna Sabalenka during press conference REUTERS/Hollie Adams

La líder del ranking, Aryna Sabalenka, en una comparecencia ante los medios en el Open de Australia portando el brazalete que ha causado polémica.

REUTERS

Las Claves

  • La juez de silla Marija Cicak exigió a Carlos Alcaraz retirar su pulsera Whoop antes de su partido en el Open de Australia.
  • El dispositivo Who

Poco antes del asfixiante duelo que Carlos Alcaraz afrontó en los octavos de final del Open de Australia ante el americano Tommy Paul, con un clima que rozaba los 40 grados en Melbourne, la juez de silla Marija Cicak amonestó al tenista de Murcia antes del comienzo. Se le exigió retirar la pulsera que vestía bajo la muñequera derecha, un aparato tecnológico de estilo banda magnética y sin visor que presuntamente suministra estadísticas que el primer Grand Slam del calendario califica como inadecuadas. O quizás, debido a que la innovación suele ir un paso por delante, simplemente no se ha establecido aún una normativa al respecto.

El brazalete mencionado es de la firma Whoop, una start-up tecnológica que recientemente ha ganado gran relevancia dentro del atletismo profesional. Tras ser impulsada por diversas figuras de la NBA, diversos atletas de alto nivel han pasado a ser socios entusiastas, tales como el jugador de fútbol Cristiano Ronaldo, el profesional del golf Rory McIlroy, el integrante de fútbol americano Patrick Mahomes o el histórico nadador Michael Phelps. No obstante, ¿cuál es el motivo por el que este polémico dispositivo resulta tan distintivo?

La líder del escalafón global requiere que se otorgue permiso a los

Mediante una ambiciosa estrategia de crecimiento, Whoop ha logrado cautivar a los expertos del ámbito deportivo ya que facilita el análisis corporal con una minuciosidad extrema, lo que deriva en una optimización total de sus capacidades. El rigor en el seguimiento del ejercicio físico mediante su tecnología sensorial es sobresaliente, tanto en plena competición como durante las sesiones preparatorias, aunque igualmente suministra información valiosa sobre el denominado entrenamiento invisible. 

Esta sección complementaria de sus estadísticas es la que ha fascinado a deportistas de élite. Recomienda de forma individualizada factores vinculados al descanso, la nutrición o la regeneración física. Aparte de plantear rutinas distintas en las sesiones de ejercicio, aconseja modificaciones en la rutina diaria, actuando como un preparador individual disponible 24/7. Su utilización requiere un abono por año que varía desde los 199 hasta los 399 euros, dependiendo de la modalidad seleccionada.

Whoop cuenta con el visto bueno de la ATP, la WTA y la Federación de Tenis Internacional (ITF), permitiendo que el brazalete se utilice en casi todas las competiciones de las categorías de hombres y mujeres. El aparato integra una función vibratoria que requiere ser apagada en caso de que el tenista desee portar el accesorio. Aunque Tennis Australia (entidad responsable del Open de Australia, con su reglamentación particular) no ha emitido un comunicado oficial, dicha vibración potencial parece ser el motivo del conflicto. La justificación de quienes se oponen a la cinta tecnológica es impedir que la información obtenida se emplee instantáneamente para estrategias o consejos técnicos a lo largo de los encuentros.

Permitan que los atletas monitoreen su propio cuerpo. ¡Los datos no representan esteroides!

Will AhmedFundador de Whoop

Respecto a Alcaraz, Sinner o Sabalenka —al igual que con diversos jugadores— resultaba imposible verificar sobre el terreno si el mecanismo se hallaba apagado, por lo cual la resolución sencilla fue eliminarlas. “Son cosas que te hacen cuidar más al detalle todo: el descanso, la carga en los entrenamientos... No he podido jugar con la pulsera. Se quita y a funcionar”, comentaba Alcaraz sin oponer resistencia. Por otro lado, Sinner señalaba que “hay ciertos datos que nos gustaría registrar en la pista para poder verlos después del partido”. Sabalenka se manifestó más severa este martes después de llegar a las semifinales en Melbourne Park. “No entiendo por qué los Grand Slams no nos han permitido llevarlo. Espero de verdad que reconsideren la decisión y dejen a sus jugadores hacer un seguimiento de su salud”.

Lee también

No fue la única opinión en contra. El reconocido técnico Patrick Mouratoglou señaló que el tenis se exponía al peligro de quedar rezagado. “Si la norma no permite a los jugadores controlar el rendimiento de su cuerpo durante la competición, el tenis volverá a ser el último de la clase. Lo que Carlos y su equipo pretendían hacer era simplemente ser profesionales”, manifestó en X, la idéntica plataforma digital empleada por el creador de Whoop, Will Ahmed, con el fin de reprobar su veto. “Su uso está aprobado por la ITF durante los partidos y no supone ningún riesgo para la seguridad. Permitan que los atletas monitoricen su cuerpo. ¡Los datos no son esteroides!”.

Al no registrarse sobresaltos de importancia en las llaves durante la etapa inicial de la competición, Whoop y la relación entre la actividad física y big data han resultado ser una temática constante en la prensa regional y especializada. Tennis Australia ya ha manifestado que se encuentra analizando esta posibilidad para los próximos años. No será en la actual entrega del Grand Slam que inaugura la temporada cuando los jugadores tengan permitido utilizar nuevamente sus brazaletes.

Etiquetas
Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...