Pepita, abuela cocinera, 81 años: “Los macarrones con tomate saben mejor con foie gras y una cucharadita de mantequilla. Desde hace más de 100 años se hacen así en mi familia”
Receta centenaria
Pepita López no tiene móvil ni ha asistido nunca a clases de cocina, pero guarda en su memoria la receta de unos macarrones que se preparan en su familia desde hace más de cien años

Pepita, de 81 años, en su cocina, a punto de preparar sus macarrones con tomate

Hay recetas que no pertenecen solo a un recetario, sino a la memoria familiar. Se transmiten de generación en generación, como un legado silencioso, escritas con bolígrafo en papeles gastados que duermen en cajones de cocina perfumados por años de guisos, conversaciones y sobremesas interminables.
En la familia de Pepita López, abuela cocinera de 81 años, una de esas herencias es la receta de macarrones con tomate. Un plato humilde en apariencia que, sin embargo, sigue siendo el favorito y el más esperado por sus nietos cada vez que van a visitarla. “No tengo móvil ni he ido nunca a clases de cocina. Todo lo que sé, al igual que esta receta, lo aprendí de mi madre, y ella lo aprendió de la suya”, explica Pepita en conversación con Guyana Guardian.

¿El secreto de sus macarrones con tomate? No llevan ni carne picada, ni atún, ni chorizo, sino un ingrediente estrella que durante años ha hecho las delicias del paladar de quienes los han probado: “Siempre añado un pote de foie gras y una cucharadita de mantequilla. Así saben mejor”, señala Pepita, aunque se refiere en realidad a un pote de paté de hígado de pato.
No tengo móvil ni he ido nunca a clases de cocina. Todo lo que sé, al igual que esta receta, lo aprendí de mi madre, y ella lo aprendió de la suya
La razón por la que Pepita —como muchas cocineras de su generación— utiliza el término foie gras en lugar de paté se remonta al siglo XX, cuando diversas marcas popularizaron esta denominación francesa para comercializar patés untables, aprovechando el prestigio gastronómico asociado a la cocina francesa. Con el tiempo, el nombre se arraigó en el lenguaje cotidiano y pasó a utilizarse como sinónimo de paté, especialmente en el ámbito doméstico. Así, lo que en origen designa un producto gourmet elaborado con hígado graso de pato u oca terminó identificando también al sencillo paté en lata presente en tantas despensas familiares.

“Cuando dices que preparas los macarrones con foie gras, mucha gente piensa que se trata de un ingrediente caro; sin embargo, pueden encontrarse latas en el supermercado por cuatro o cinco euros”, señala Pepita.
El origen de una receta humilde que se convirtió en tradición
Aunque el origen de este plato en España no esté del todo claro, hay varias teorías que coinciden en que se encuentra en la cocina doméstica de posguerra. Durante décadas, la carne era un producto caro y poco accesible, mientras que el paté en lata resultaba económico, fácil de conservar y muy sabroso. Añadir una pequeña cantidad al sofrito de tomate permitía enriquecer el plato, aportando intensidad, jugosidad y una sensación de comida más completa sin necesidad de utilizar carne picada.
Mis nietos siempre piden macarrones cuando vienen a comer a casa, y ahora mis hijos siguen preparando la misma receta en la suya
Además, al fundirse con el tomate caliente, el paté crea una salsa más cremosa y untuosa, una textura suave que ha conquistado durante generaciones a niños y adultos. “Junto al fuet, mis nietos me lo piden siempre que van a comer a casa y ahora mis hijos siguen haciendo la misma receta en la suya. Desde hace unos 100 años, los macarrones se hacen así en mi familia”, señala Pepita.
Cada martes el plato no falla en su mesa, con los mismos ingredientes que han perdurado durante un siglo: primero escritos en un papel y ahora en su cabeza. Pepita explica a Guyana Guardian paso a paso cómo cocinarlos.
Ingredientes de los macarrones de Pepita
-Macarrones
-Sal (opcional, para la cocción)
-Aceite de oliva
-Mantequilla
-½ cebolla
-1 bote de foie gras (paté de hígado de pato)
-Tomate frito
-Queso rallado (opcional, para servir)
Elaboración
- En una olla con agua hirviendo, añade los macarrones y cuécelos durante unos 10 minutos (hasta que estén en su punto). Escúrrelos y resérvalos.
- Aparte, en una cazuela, añade un chorrito de aceite y una cucharadita de mantequilla. Incorpora media cebolla cortada en trocitos y sofríela hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
- Cuando la cebolla esté a medio sofreír, añade un botecito de foie gras (Pepita usa la marca La Mina, pero se puede utilizar cualquiera) y remueve para que se integre.
- Después, agrega el tomate frito y vuelve a remover.
- Finalmente, incorpora los macarrones y mezcla bien.
- Sirve el plato caliente y añade queso rallado si lo deseas.
“A mí me gusta acompañarlos siempre con una ensalada de tomate o con algo ligero para picar, pero cada uno puede servirlos a su gusto”, concluye Pepita, feliz de poder compartir una receta que ha dado tantas alegrías a su familia a la hora de comer.
Más allá de su sencillez, este plato demuestra cómo la cocina casera sigue siendo un espacio de encuentro y memoria familiar. Con ingredientes accesibles y una elaboración sin complicaciones, los macarrones de Pepita evocan esa tradición culinaria que pasa de generación en generación y que convierte cualquier comida cotidiana en un momento especial alrededor de la mesa.


