Mario Alonso Puig, experto en inteligencia humana: “Hay una enorme deshumanización, no nos hablamos con cariño ni amabilidad”
BIENESTAR
El popular divulgador reflexiona sobre la manera que tenemos de comunicarnos hoy en día

El doctor Mario Alonso Puig en un momento del vídeo

Las palabras tienen un poder inmenso; pueden construir o destruir, acercar o alejar. Hablar sin cariño es a menudo un reflejo de distanciamiento emocional, de tratar a los demás como simples objetos o herramientas para alcanzar objetivos, sin reconocer su humanidad y su dignidad.
El médico y conferencista Mario Alonso Puig ha reflexionado sobre ello en una intervención en la que muestra su preocupación por la falta de amabilidad con la que se relaciona la gente hoy en día.

“Montones de problemas desaparecerían absolutamente, sería algo extraordinario”
Deshumanización. El doctor empieza hablando de la falta de amabilidad en el trato que muchas personas realizan sin darse cuenta de ello: “No nos hablamos en general con cariño, con ternura con amabilidad. En Venezuela son un ejemplo a nivel global. El afecto que uno siente en Venezuela, la amabilidad, a veces uno no lo siente en otro lugares”, empieza diciendo.

El olvido de la dimensión espiritual. Mario Alonso Puig afirma que la dimensión espiritual no tiene por qué ser religiosa es abrirse a los demás, abrirse a la naturaleza, a todo aquello que no entendemos y a ver el universo no como algo caótico, como algo azaroso, sino como algo con profundo sentido.
Propósito. El experto nos recuerda la importancia de tener una visión más espiritual: “En cuanto recuperemos un poco el sentido humanista de la vida, nos ocupemos un poco más de reducir la carga que llevan otros sobre sus hombros y tengamos una visión un poco más espiritual, es decir, menos aferrados al tener y un poquito más abiertos al ser, montones de problemas desaparecerían absolutamente, sería algo extraordinario”, afirma.

Caso práctico. Para ayudar a entender, Mario Alonso Puig nos habla de una empresa ficticia que está haciendo frente a un problema y nadie sabe cómo resolverlo: “Llega alguien que empieza a ejercer el papel de líder y consigue que esas personas de la empresa que antes no tenían una buena relación empiecen a conectarse, empiecen a tratarse con más afecto, empiecen a ayudarse, verá cómo resuelven el problema”, reflexiona.
Sentido de propósito. El experto reflexiona lo que sucede cuando quitamos el propósito y el componente humanista de la ecuación. Sin estos dos fundamentos las mejores características del ser humano no con capaces de aflorar: “Imaginemos una empresa donde las personas trabajan porque hay que trabajar, van cada día, hacen las cosas, no va mal y un buen día llega alguien y les dice: ‘lo que nosotros hacemos en esta empresa ayuda a muchas otras personas, nunca lo olvidéis’. En ese momento acaba de generar un sentido de propósito. Las personas que trabajan en esa empresa serían más creativas, entusiastas y generosas”, termina diciendo.
