Laura, ganadora del Gordo de la Lotería de Navidad, emociona al recordar el duro verano de incendios: “Vivo de alquiler, no sabéis lo que significa esto para mí”
LOTERÍA
La ganadora ha sido incapaz de contener la emoción al recordar el terrible año que ha vivido

Trabajadores de la administración Nº 246 de Madrid realizan declaraciones tras vender 16 series del 79.432, el número agraciado con el Gordo del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad

La emoción que acompaña al Gordo de la Lotería de Navidad trasciende la cuantía del premio. Cada año, las imágenes de abrazos, lágrimas y brindis improvisados se repiten en calles y administraciones de toda España, recordando que el sorteo no solo reparte dinero, sino también alivio, esperanza y una alegría difícil de contener.
Laura es vecina de Manzaneda de Cabrera (León) y una de las ganadoras del premio de el Gordo, que se repartió ayer con el número 79.432. La noticia no solo ha traído dinero, también aire a una provincia que se asfixió entre las llamas durante el pasado verano: “Dios mío, que yo vivo de alquiler... No sabéis lo que significa esto para mí, que hemos pasado un verano horrible con los incendios” empieza diciendo la ganadora, emocionada, a Àngels Barceló, en el programa 'Hoy por Hoy' de la Cadena SER.

Un año marcado por la dureza de los incendios
Emoción. La ganadora relató con el corazón encogido lo que sintió al conocer que le había tocado el Gordo: “Estoy ahora mismo que me falta hasta el aire. Somos de Manzaneda de Cabrera, que está en León, y este décimos lo llevamos todos.
Incendios. Los datos oficiales y estimaciones de organismos especializados reflejan la magnitud del fenómeno. En toda Castilla y León, los grandes incendios del verano arrasaron cerca de 141.000 hectáreas, varias decenas de miles más de lo habitual en épocas recientes. En la propia provincia leonesa, los fuegos se llevaron por delante alrededor de 28.000 hectáreas de superficie arbolada, según estadísticas recientes, y se produjeron más de mil incendios a lo largo del año, con León entre las provincias con mayor número de siniestros registrados,

Premio. En Manzaneda de Cabrera, una pequeña localidad de la Cabrera leonesa de apenas 20 vecinos permanentes, la suerte llegó de la mano de la Asociación de Campaneros ‘Los Campaneiros’, que repartió centenares de décimos del 79.432 entre vecinos y emigrantes que viven en Cataluña, Madrid o el País Vasco. El presidente de la junta vecinal declaró a EFE que fueron 20 días de cielo rojo y lágrimas y que esta campanada servirá para darle un poco de vida a un pueblo envejecido. El 79.432 se vendió casi en su totalidad en León, con especial peso en La Bañeza (117 series, 468 millones de euros), Villablino (50 series) y La Pola de Gordón (15 series), además de un pellizco en Madrid. En La Bañeza, gran parte del premio ha llegado del La Bañeza Fútbol Club, que llevaba 17 años jugando al mismo número.

Esperanza. Más allá del dinero, la lotería tiene un efecto emocional profundo. En pueblos y ciudades marcados por incendios, crisis laborales o proyectos paralizados, escuchar que un número ha sido premiado puede convertir un año especialmente duro en un recuerdo de esperanza. Las lágrimas, los abrazos y la alegría compartida son un reflejo de cómo un solo momento de suerte puede transformar la rutina y regalar un respiro colectivo.
