Cultura

Catalunya rescata a sus seres fantásticos en medio de un mundo globalizado

Lucha por la identidad

El Festival 42 abraza la mitología catalana, a la que se ha dado la espalda durante muchos años

Una ‘cifi’ centenaria y catalana

Las mujeres de agua, la Molsosa y los Minairons son algunos de los seres mitológicos de Catalunya 

Las mujeres de agua, la Molsosa y los Minairons son algunos de los seres mitológicos de Catalunya 

Laia Baldevey

Son muchos los jóvenes que han crecido viendo a Dobby, el elfo doméstico de Harry Potter, en la gran pantalla. A lo largo de estos años, su rostro ha protagonizado todo tipo de merchandising de la saga mágica de J.K.Rowling. Lo que muchos no sabían es que no hacía falta irse a Reino Unido para encontrarse con una de estas figuras legendarias. En Catalunya están presentes por todo el territorio, aunque tienen como preferencia el Pirineo catalán y Andorra. Son los minairons. Ellos serán unos de los protagonistas del Festival 42 de Géneros Fantásticos, que celebrará su quinta edición del 5 al 9 de noviembre en la Fabra i Coats y la Biblioteca Ignasi Iglésias-Can Fabra.

Con sus ilustraciones, la artista Laia Baldevey ayuda a que les pongamos rostro. Bajitos, con orejas alargadas y puntiagudas y unos grandes ojos saltones… A diferencia de en el famoso filme, en Catalunya “son seres libres que viven escondidos”, aunque “hay rituales para encontrarlos en la noche de San Juan”. Eso sí –añade la artista– “si logras cazar uno, es verdad que puedes hacerlo tuyo para guardarlo y que trabajen contigo. En ese caso, debes mantenerlos siempre ocupados, porque si no empezarán a hacer de las suyas”.

“¿Por qué hemos dado la espalda a todas estas leyendas y tradiciones durante tanto tiempo?”, reflexiona Ricard Ruiz

Baldevey hablará de estos y de otros seres de la mitología catalana en el 42, en una exposición de la que ella misma es comisaria y donde se podrá conocer a otros seres como la Pesanta, popularmente conocido como el perro de las pesadillas, pues, por las noches, este animal mitológico se sube al pecho de la gente, dificultando la respiración y provocando todo tipo de terrores mientras uno duerme. 

El escritor Joan de Déu, que próximamente publicará con la editorial Comanegra una guía de las criaturas fantásticas de Catalunya, está convencido de que, en su momento, cuando nació el mito, “era una buena fórmula para describir lo que hoy simplemente llamaríamos angustia o estrés”. A lo largo de esta semana, el autor también participará en la cita literaria para ahondar en la mitología del país, y más concretamente en la de Barcelona, ciudad fundada por Hércules, tal y como recuerda una placa en el Ayuntamiento. 

Para ello, ha preparado para el viernes a las 16 horas una ruta literaria abierta al público que empezará en la estación de Francia, donde cuenta la leyenda de que siglos atrás, y quién sabe si todavía hoy, se paseaba el hombre del saco. “Se dice que cogía a los niños para sacarles la grasa y utilizarlo luego para engrasar las ruedas de los trenes. Una historia que cogió fuerza en una época en la que los trenes se empezaban a convertir en la gran competencia de las diligencias. ¿Cómo ahuyentar a la gente? Con personajes siniestros”.

Otro personaje propio de estas tierras lo rescató en 2022 Antoni Veciana en la novela Nicolau(La Segona Perifèria). Hablamos del pez Nicolás o el hombre pez, una especie de hombre sirena. “Costó encontrar documentación y mucha era antigua”, admite por teléfono, mientras celebra que cada vez sean más los sellos que apuesten por dejar entrar estas leyendas en sus catálogos. “Hasta hace no tantos años, se acostumbraban a quedar en las editoriales de ámbito regional, por lo que estos personajes, pese a que muchos tienen cosas en común con los de otras tradiciones, como la celta o la nórdica, no viajaban”.

Daniel Rangil, que se define a sí mismo como un buscador profesional de antiguas creencias, pone más ejemplos, que ya citó en su libro Mitologia dels Països Catalans(Efadós), ilustrado por cierto por Laia Baldevey. Su preferido es la Molsosa, “una bestia cubierta de musgo que protege los bosques y que está relacionada con antiguas diosas madre y, por tanto, con la fertilidad. Protegen a los niños que se pasean por el bosque hasta que estos se hacen mayores”. Se dice que los carboneros la temían, aunque algunos establecían pactos con ella por su conocimiento de la naturaleza. 

Populares son también las mujeres de agua, también relacionadas con la fertilidad y que habitan el medio acuático; o Joan de l’Os, recurrente en el folclore de diferentes países europeos y que, tal y como expone Rangil, “es el hijo de un oso y de una mujer, que acostumbra a vivir en el bosque o en alguna cueva y que tiene una fuerza sobrehumana”; o el Simiot, “un monstruo con cuerpo de león y cabeza de mona que aterrorizaba en la Edad Media”.

Junto a la literatura, la música también se esmera en recuperar la mitología

La lista es extensa. “¿La pregunta es por qué hemos dado la espalda a todas estas leyendas y tradiciones durante tanto tiempo?”, reflexiona Ricard Ruiz, comisario del Festival 42. “Si hubiéramos estado más atentos, podríamos haber extendido estos seres al mundo y convertirlos en figuras de éxito, como las que están triunfando ahora en Netflix desde los países escandinavos o el mundo celta. Ahora empezamos a hacerlo. Hemos hallado al fin el interés y la necesidad de encontrar nuestras raíces en un mundo globalizado que pretende acabar con ellas”.

La literatura no es la única que se esmera en recuperar la mitología. Desde el panorama musical, proyectos como Forja suponen un soplo de aire fresco y, a la vez, de reivindicación, pues, como explica la violinista Mireia Puigmal, una de las almas máter de esta banda de metal, “en el disco Món oblidat, nos esforzamos por traer la mitología catalana a la actualidad, algo que sentimos como responsabilidad”.

Lara Gómez Ruiz

Lara Gómez Ruiz

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Lara Gómez (Barcelona, 1993) es licenciada en Periodismo por la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna y está especializada en cultura y género. Aunque lo intentó, nunca llegó a aprender alemán. Su gran pasión es escribir, por lo que todo aquello que ve es material sensible para transformarse en un pequeño relato o en un guion. Sueña con cubrir los Oscars in situ.