Cultura

El ‘llogaret’ de Astérix ha desaparecido

Letra pequeña

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La palabra aldea es la que se utiliza en castellano para traducir el village francés que aparece al principio de los álbumes de Astérix. Este nombre identifica el enclave que resiste en un rincón de la Galia contra la invasión romana, dos mil años atrás. La palabra aldea, que es de origen árabe, hace referencia a un pueblecito sin jurisdicción propia, que no sería el caso de la de Astérix, donde el jefe impone la ley democrática que pactan entre todos, si es necesario a puñetazos, para no ser invadidos por las legiones romanas.

El diccionario del IEC también recoge aldea, aunque está marcada con la etiqueta ant., que indica que se trata de una palabra antigua, que está en desuso. Por ello el concepto global village, creado por el filósofo canadiense Marshall McLuhan en 1967, aunque en castellano se tradujo como aldea universal, en catalán se optó por veïnatge universal. Para esta aldea catalana antigua también se puede utilizar llogaret (o llogarret, las dos opciones son válidas).

La pasión niveladora de poca altura trata a los lectores de ignorantes

Aprendí la palabra llogaret gracias a las traducciones de los cómics del héroe galo al catalán, sustantivo que se utiliza en la página de presentación del pueblo y sus habitantes. Cabe añadir que la traducción de los nombres de los personajes de Uderzo y Goscinny al catalán, ­como el del jefe Copdegarròtix o el del bardo Assegurançatòrix, son logradas adaptaciones del juego de palabras que esconden en francés Abraracourcix y Assurancetourix.

En las primeras traducciones, los nombres de los dos protagonistas se adaptaron correctamente sin tilde ( Asterix y Obelix), de manera que se mantenía el juego de palabras original: uno de ellos era pequeño como un asterisco, y el otro, grande como un obelisco. Pero un buen día aparecieron con unos acentos de intensidad (Astérix y Obélix), que revientan el juego de palabras.

Algo parecido ha acontecido en catalán con aquel entrañable llogaret, que el DIEC define simplemente como “población pequeña” y que tan evocador me ha parecido siempre. Ahora resulta que hay nuevas ediciones que han sustituido llogaret por poblet. ¿Es lo mismo? Sí y no. Desde un punto de vista semántico, una llogaret y un poblet son lo mismo. Pero desde un punto de vista literario, y por lo tanto poético, la primera palabra está connotada, mientras que la segunda es un diminutivo de poble sin más.

¿Por qué se producen estos fenómenos? Pues porque hay quien trata a los lectores de ignorantes, no fuera que tropezaran leyendo esa palabra tan elevada y, de paso, la aprendieran. Pues no, los ignorantes son esos niveladores de poca altura, que desconocen que la lectura sirve para eso: para conocer nuevas palabras y todos los matices que contienen.

Magí Camps Martin

Magí Camps Martin

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Redactor de Cultura y coordinador de los libros de estilo de las ediciones en castellano y en catalán del diario. Profesor asociado de la UPF y miembro de la Secció Filològica del IEC

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