Cultura

El cambio climático contribuyó hace 1.200 años a la desaparición de la esplendorosa dinastía Tang, la 'Edad de Oro' de la civilización china

Arqueología

El aumento de sequías e inundaciones afectó su frontera norte, que quedó expuesta al ataque de tropas invasoras

Las inundaciones y sequías provocadas por el cambio climático contribuyeron a la desaparición de la dinastía Tang. En la imagen, la catarata de Hukou, en el río Amarillo

Las inundaciones y sequías provocadas por el cambio climático contribuyeron a la desaparición de la dinastía Tang. En la imagen, la catarata de Hukou, en el río Amarillo

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Los fenómenos meteorológicos derivados del cambio climático fuerza la migración y la movilidad. En 2022, las inundaciones en Pakistán provocaron millones de desplazamientos forzados. Lo mismo pasa constantemente en Centroamérica por culpa de los huracanes o en el Sahel por la pérdida de cosechas y agua, pero no es algo nuevo.

Hace unos 1.200 años, en China, la dinastía Tang lideró una auténtica Edad de Oro. Su sociedad cosmopolita tenía la ciudad de Chang’an (actual Xi’an) como centro neurálgico. Su cultura era floreciente, contaba con prósperas actividades comerciales, un sofisticado sistema administrativo y logró expandir su territorio. Esa época (618-907 d.C.) A menudo es considerada un punto culminante de la civilización china. Y, aún así, todo se desmoronó.

Causas que pasaron desapercibidas

Durante mucho tiempo, el declive de los Tang se vinculó a la rebelión de An Lushan, liderada por este general que se autoproclamó emperador, y el auge de algunos gobernadores militares regionales. Un estudio de la Universidad de Basilea señala, sin embargo, que hubo otros motivos que habían pasado desapercibidos y que contribuyeron a la desaparición de esta dinastía.

Según explican los investigadores en un artículo publicado en la revista Nature Communications Earth and Environment, analizaron extremos hidrológicos como las sequías y las inundaciones ocurridos entre los años 800 y 907 d.C. Y descubrieron que estos fenómenos afectaron la sociedad y la política chinas.

Cueva Fengxian de las Grutas de Longmen. El arte floreció durante la dinastía Tang 
Cueva Fengxian de las Grutas de Longmen. El arte floreció durante la dinastía Tang Wikipedia

Los expertos se centraron en la región que rodea el río Huanghe (río Amarillo), en el norte de China, para determinar la evolución del clima local en el siglo IX después de Cristo. Revisaron, por ejemplo, los anillos de los árboles para ver si un año fue seco o lluvioso.

En épocas con altas precipitaciones, los árboles crecen más rápido y sus anillos están más separados que en años secos. “La escorrentía eventualmente llega río abajo e influye en la cantidad de agua disponible, por ejemplo, para el riego de los campos”, afirma Michael Kempf, primer autor del estudio.

Basándose en sus datos, los especialistas concluyen que los cambios climáticos y el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos fueron factores clave en el colapso de la dinastía Tang en el año 907. El aumento de sequías e inundaciones afectó gravemente tanto a los soldados que protegían las fronteras exteriores del imperio como a sus familias, que quedaron expuestos al ataque de las tropas invasoras.

“Los extremos hidroclimáticos tienen una influencia muy directa en las malas cosechas y las condiciones de almacenamiento del grano”, asegura Kempf. La escasez de semillas y el aumento de la demanda de alimentos llevaron rápidamente a los sistemas de suministro al límite. Y un mal año también tuvo consecuencias para el futuro.

El Buda gigante de Leshan, de 71 metros de altura; comenzó a construirse en el año 713 y se compló en el 803 
El Buda gigante de Leshan, de 71 metros de altura; comenzó a construirse en el año 713 y se compló en el 803 Wikipedia

La situación se agravó aún más, señalan los expertos, por la elección de los cereales cultivados, ya que la gente prefería cada vez más el trigo y el arroz antes que el mijo. “Quizás el mijo se consideraba un alimento menos prestigioso que el trigo y el arroz”, especula Michael Kempf.

El problema es que el trigo y el arroz requieren más agua y son menos resistentes al clima que el mijo, capaz de aguantar las sequías. “Mientras haya suficiente agua, esto no es un problema, pero durante los períodos secos prolongados, se produce escasez”, añade.

El colapso de las defensas fronterizas

El cultivo de mijo quizás podría haber amortiguado los efectos negativos del cambio climático. Pero con la aparición de fenómenos meteorológicos extremos, el riesgo de malas cosechas y hambrunas aumentó. La desnutrición de la población pudo haber provocado el colapso de las defensas fronterizas en el norte del imperio.

“La gente estaba debilitada y, por lo tanto, era más vulnerable. Debido a la presión militar sobre las regiones fronterizas exteriores, optaron por emigrar al sur, donde creían encontrar mejores condiciones”, dice Kempf. “Esto provocó desestabilización política y es probable que contribuyera a la desaparición de la dinastía Tang”, indica.

Un mural conmemora la victoria del general Zhang Yichao sobre el Imperio tibetano en el año 848 
Un mural conmemora la victoria del general Zhang Yichao sobre el Imperio tibetano en el año 848 Wikipedia

Todas estas pérdidas no pudieron compensarse fácilmente con la importación de cereales procedentes de otras partes del país. Este hecho, consideran los expertos de la Universidad de Basilea, también se debió a que las sequías e inundaciones afectaron y colapsaron las rutas de suministro.

“Nuestros resultados son aproximaciones. Las condiciones reales en ese momento no pueden reconstruirse al cien por cien. Se trata de una compleja interacción de muchos factores”, enfatiza Kempf, quien concluye que los cambios socioculturales y climáticos pueden provocar puntos de inflexión al romperse el equilibrio.

David Ruiz Marull

David Ruiz Marull

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Periodista

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