Cultura

Recordando a  Jordi Fàbregas (★★★✩✩)

Crítica de folk

El festival Tradicionàrius rindió homenaje al que fuera uno de sus impulsores con 'Faroner al Cap de Creus, campaner a Taüll', a cargo de un grupo de jóvenes artistas formado especialmente para la ocasión

El cantante Andreu Pera l

El cantante Andreu Pera l

REDACCIÓN / Terceros

‘Faroner al Cap de Creus, campaner a Taüll’ ★★★✩✩

Lugar y fecha: Centre Artesà Tradicionàrius (23/I/2026)

El pasado 21 de enero se cumplieron cinco años del fallecimiento de Jordi Fàbregas, figura troncal de nuestro folk, tanto desde la vertiente artística como en cuanto a la agitación y promoción de esta escena musical. El festival Tradicionàrius, creado precisamente por impulso de Fàbregas, rindió homenaje a su memoria y magisterio en los inicios de su edición número treinta y nueve.

Y lo hizo con un espectáculo ad hoc, Faroner al Cap de Creus, campaner a Taüll , a cargo de un grupo de jóvenes artistas también formado especialmente para la ocasión. Un combo dirigido por Manu Sabaté (gralla, tenora, clarinete bajo) e integrado asimismo por Andreu Peral (voz, guitarra), Josep Cordobés (batería), Carla González (contrabajo), Chiara Giani (guitarra y mandolinas) y Liv Hallum (acordeón diatónico).

Más allá del vector emocional de la propuesta, el mejor homenaje fue la revisitación del patrimonio desde el aquí y el ahora

El repertorio, de diez temas, nos paseó por grupos en los que había formado Fàbregas (Coses, La Murga, Primera Nota, El Pont d’Arcalís) con especial apego a la cosa pirenaica. Un patrimonio que sería revisitado desde el aquí y el ahora, lo cual constituye de hecho el mejor homenaje posible. Más allá del vector emocional de la propuesta –que lo hubo y fue notable– este punto de vista artístico permite que afloren los latidos compartidos entre la tradición, el legado del amigo ausente y la mirada y sensibilidad de quienes ocupaban el escenario del CAT este viernes.

Hubo un buen trenzado del diatónico en las Cobles de per astí , y fue bonito porque sí el instrumental A la Lola Lila , que Jordi Fàbregas escribió para su esposa. La festera Cançó del raier con palabras de Cinto Verdaguer, y las Cobles del Peirot como único bis, fueron otros de los momentos destacados de la sesión. Aun así, nada brilló tanto como La venitosa , una exquisita elaboración que empezó con brumas algo espectrales trazadas por el clarinete bajo y el contrabajo con arco. Con un sesgo contemporáneo estimulante, el tema fue avanzando y configurando un crescendo dramático en el que cada músico aportó una entrega vibrante, destacando especialmente la labor del cantante.