'Llach - Gener 76', memoria y vigencia (★★★✩✩)
Crítica de canción
Barnasants honró los conciertos que Lluís Llach protagonizó en enero de 1976 en el Palau d’Esports

Lluís Llach junto a Borja Penalba, este martes en la primera de las dos noches donde se recordó el concierto del Palau d'Esports de 1976

‘Llach - Gener 76’
★★★✩✩
Lugar y fecha: Palau de la Música Catalana, Barcelona (27/I/2026)
Barnasants dio inicio a su edición número 31 este martes recordando y honrando los conciertos que Lluís Llach protagonizó en enero de 1976 en el Palau d’Esports de Barcelona. Hablamos de un hito importante tanto para la carrera del cantautor –se reencontraba con su público tras un largo período de prohibiciones, pudiendo interpretar canciones hasta entonces no autorizadas–, como por el contexto político que se vivía. Hacía sólo dos meses de la muerte del maldito general Franco, y aquello se convirtió también en la manifestación colectiva de muchas esperanzas.
Manel Camp, que había formado con Llach en el recital del 76, dirigía la banda de esta propuesta conmemorativa, que contó con Gemma Humet y Joan Reig (Els Pets) como voces principales. Participó también en un tema el batería Santi Arisa, otro de los músicos que tocaron en el Palau d’Esports hace medio siglo. En la segunda parte Llach se unió a la la fiesta, protagonizando diversos dúos (el joven Fredrik, Borja Penalba, los ya mencionados Humet y Reig), y justo antes de bises, cuando se desgranó la suite Viatge a Ítaca, aparecieron en escena las sesenta voces de la Coral Escriny de Santpedor.
Para sorpresa de nadie afloraron las emociones, cánticos comunitarios y consignas políticas. Fue una noche de memoria y reivindicación, pero también una ocasión ideal para poner en valor las virtudes de un repertorio que, con tantos años a cuestas, sigue siendo impresionante por su incontestable calidad.
Sonaron verdaderos himnos como L’estaca (a cargo de Joan Reig primero, cantada de nuevo por todos los artistas y el público al final) o Abril 74 (Llach y Penalba), pero también otras piezas que por lo que sea no han tenido una proyección tan alta. Es el caso de Respon-me que, todavía en los inicios del bolo, cantó estupendamente una Gemma Humet que puntuó muy alto a lo largo de toda la sesión, impresionándonos con otras tomas como Silenci, I si canto trist o, como primer bis, un estupendo A força de nits fraguado junto a Lluís Llach y con la cantante de Terrassa manejando el piano.
Por otro lado, siendo cierto que Joan Reig no juega exactamente en la misma liga que su compañera, su autenticidad, entrega y garra conectaron de perlas con el espíritu de la propuesta, especialmente en Cançó sense nom, la más que macanuda El jorn dels miserables –en esta ocasión haciendo equipo de nuevo con el autor de la pieza– y El bandoler. Después de dos días consecutivos en el Palau, el montaje hará gira por diversos puntos: gran oportunidad para reafirmar el buen estado de forma que siguen mostrando estas canciones de Lluís Llach tanto tiempo después.
