Cultura

'La vida es Verdi', la película en estilo 'agnesvardiano' que recuerda el centenario de las salas de Gràcia.

Centenario de los Verdi

Esta obra documental realizada por Berta García Lacht cuenta con figuras destacadas de la industria como Isabel Coixet, Richard Gere, J.A, Bayona o Albert Serra, quienes son entrevistados por dos niñas.

Gente haciendo cola en los cines Verdi de Barcelona

Gente haciendo cola en los cines Verdi de Barcelona

Joan Mateu Parra

“La primera vez que vine a los cines Verdi tenía 16 años y fui a ver El liquidador (Atom Egoyan, 1991) ”, evoca Albert Serra en La vida es Verdi, una pieza dirigida por Berta García Lacht y coproducida por A Contracorriente Films en colaboración con Isabel Coixet que rinde tributo a la cinematografía y a los vecinos que han frecuentado los míticos locales de Gràcia durante décadas. Es un documental de larga duración que fusiona estilos, charlas, gracia y registros antiguos para defender la vigencia de la gran pantalla siguiendo a dos chicas de la zona, Yanira y Séfora, que en un periodo estival tedioso resuelven convocar una prueba para relatar un hecho ligado a los famosos cines. La abuela de Yanira celebró su boda en ese sitio hace décadas, aunque se niega a aparecer en el rodaje por culpa de una extraña visión onírica que la inquieta. La sugerencia de Serra es tajante: “Si le pagáis bastante dinero, seguro que accede”. 

“Sois el primer público y estoy muy emocionada”, ha dicho García Lacht a la prensa que ha acudido esta mañana al pase del filme, que tendrá su première esta noche en los Verdi en un acto que contará con la asistencia, entre otros, del alcalde Jaume Collboni, el ministro de Cultura Ernest Urtasun y la consellera de Cultura Sònia Hernández Almodóvar. La directora ha destacado la naturaleza híbrida de 'La Vida és Verdi', que mezcla ficción con documental. “Surgió de manera muy orgánica explicar una historia guionizada. Buscaba celebrar diferentes técnicas y herramientas y tener miradas y visiones diferentes sobre cómo se vive el cine. Quería hacer un homenaje a la gran pantalla”, ha explicado sobre un proyecto que Adolfo Blanco, consejero delegado de A Contracorriente Films, la productora propietaria de los Verdi desde 2015, ha avanzado que participará en el festival de Málaga y ha bautizado como “un experimento divertido agnesvardiano”, en alusión a las múltiples referencias al cine de Agnès Varda que contiene el filme. Pero también hay guiños a Chaplin, a Persona (1966) de Ingmar Bergman o a Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles, de Chantal Akerman.

Esta obra documental de larga duración fusiona diversos estilos, testimonios y grabaciones históricas con el fin de defender la importancia de conservar la vivencia de la gran pantalla.

Por la pantalla de esta “carta de amor al cine” surgen diversos personajes vinculados al universo de los Verdi. Desde empleadas de limpieza que confiesan haber encontrado móviles, carteras e incluso dentaduras en las butacas, hasta el mismo Serra desempeñando el rol de butanero por las calles de Gràcia, donde J.A. Bayona y Coixet pasean a sus perros. En ese casting realizado por las dos jóvenes directoras, que forman parte de la comunidad gitana del barrio, el director de La sociedad de la nieve les revela que es “muy importante pasárselo bien en el rodaje porque luego se nota”. Bayona aparece junto a su padre, quien se encargó de pintar el mural del piso superior. 

Coixet aconseja a les directores debutants simpàtiques que no facin massa cas dels consells i que “hay que estar abiertos a las historias que flotan en el aire”. Serra reconeix que no ha après de ningú i que sempre treballa amb un equip “que me caiga bien”. Inclusivament Richard Gere comparteix la projecció d’una pel·lícula amb Yanira i defensa la “experiencia mágica” de veure una pel·lícula en una pantalla gran. A Sílvia Pérez Cruz, responsable de la música, la veuen entre butaques en flames. Les nenes també interviewen la senyora Ana, una veïna extrovertida de 102 anys el secret de la qual de longevitat és “beber una cerveza al día o una copa de cava”.

Yanira y Séfora, las dos niñas que hacen de directoras en la película
Yanira y Séfora, las dos niñas que hacen de directoras en la películaA contracorriente films

Asimismo figuran clientes de hace más de cincuenta años, como una pareja que rememora cuando en los locales el público acudía provisto de comida. Además, otro espectador reconoce que ha dejado de asistir por problemas de visión y solicita un sistema de audiodescripción. La cinta, que se lanzará el 13 de marzo, constituye también un trayecto temporal y revela a la audiencia imágenes de cuando el cine funcionaba como salón de baile o incluso como comedor infantil durante la guerra. La determinación de que las protagonistas fueran dos niñas residentes de Gràcia es sumamente importante, según la directora, para quien resultaba inviable “separar la celebración del centenario con hacer un retrato del barrio” y quien define al Verdi como la “máxima resistencia de gentrificación de la ciudad”.

El pase de La vida es Verdi se ha complementado con el lanzamiento del volumen que celebra el centenario del Verdi, el cual recopila las transformaciones del local desde 1984, año en que se solicitaron las licencias para edificar un techo, hasta el presente. La obra ha sido publicada por Plataforma Editorial y se encuentra a la venta en 329 establecimientos libreros independientes de España. “Este título significa muchas cosas”, ha manifestado el editor Jordi Nadal, según el cual “un buen cine nos hace crecer”. El especialista en la crónica histórica del distrito de Gràcia, Josep Maria Contel, ha señalado que “el cine es una acción coral y han intentado retratar toda la coralidad de la historia de los Verdi”. 

Un momento del rodaje de la película
Un momento del rodaje de la película

Otro de los autores del libro es Enric Pérez, fundador de los Cines Verdi y figura clave en el panorama cinematográfico barcelonés, quien el 31 de diciembre de 1982 decidió apostar por un cine destinado a cerrar y lo transformó en la “catedral del cine”, según Adolfo Blanco. “Cuando empecé mi aventura hubo momentos buenos y muy difíciles. Todo mi esfuerzo se lo debo a los Verdiadictos”, ha señalado Pérez, quien impulsó la versión original subtitulada y su posterior expansión a un complejo de múltiples salas. El fundador del cine ha expresado su agradecimiento hacia Blanco, “que se interesó por seguir cuando no pude más” y ha destacado que espera que los Verdi alcancen un “bicentenario”. En un momento de incertidumbre para el sector de la exhibición, este popular complejo multisalas de Barcelona representa un referente de éxito. Celebra un siglo de historia con una ampliación que incluye dos nuevas salas a partir de septiembre u octubre. “Le debemos todo al público, que siempre responde”, ha afirmado Paz Recolons, coautora del libro y responsable de los Cines Verdi. 

Astrid Meseguer Lores

Astrid Meseguer Lores

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Titulada en Periodismo por la UAB. Ejerce como editora en la sección de Cultura con especialización en el mundo del cine.

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