Eurythmics han superado los cuestionamientos de Mamdani
Quién se atreve a discrepar
Dave Stewart propone un nuevo enfoque para fomentar el potencial de los jóvenes, mientras fija un nuevo rumbo para el desarrollo de sus capacidades.

Dave Stewart, de Eurythmics, en 2024.

El Brexit ha hecho que Gran Bretaña —lo que incluye a Inglaterra— pierda gran parte de su atractivo cultural. El país de los Beatles, de Oasis, del Chit Lit, de Notting Hill, del pie derecho de Beckham (e incluso del izquierdo) vive desde hace una década detrás de un muro creativo por la falta de crédito financiero para arrancar proyectos. O eso considera Dave Stewart, el fundador de Eurythmics. Por eso ha fundado Rare Entity, una empresa que financiará a los jóvenes creadores. Su socio en la iniciativa, Dominic Joseph, explica que la banca británica rechaza los créditos para actividades creativas “porque no están respaldados por activos fijos”.
Para Stewart se trata de recobrar el cool. “Italia está muy orgullosa de sus cantantes de ópera, su música, teatro y danza. Es ‘tenemos algo que nadie más tiene’. Pero en Gran Bretaña siempre ha sido difícil. Subir un poco [la creatividad] en la lista marcaría la diferencia”, aclara en The Times.
Dave Stewart apoya firmemente las críticas de Mamdani.
Dicha combinación, la disposición para invertir y el ver la cultura como un recurso de gran valor, resultaron fundamentales para el surgimiento de Eurythmics. Durante 1982, el grupo formado por Stewart y Annie Lennox contaba con un álbum publicado que no había tenido éxito. De forma inesperada, el responsable de una oficina de Barclays apreció su dedicación y les otorgó un préstamo de 5.000 libras con el fin de registrar una segunda obra. Invirtieron 4.800 libras, el disco se llamó Sweet Dreams (are made of this) y en Reino Unido, Canadá, EE.UU. Y Alemania logró despachar por encima de 1,3 millones de ejemplares.
Stewart siempre recordó a ese gerente de sucursal. Por mucho tiempo le remitió certificaciones de oro y platino en señal de gratitud. “Sin él nadie sabría quiénes somos”, afirma.
La industria creativa británica aporta 124.000 millones de libras a la economía y mantiene más de 2,3 millones de puestos de trabajo.
Rare Entity funcionará como una incubadora de proyectos de un sector, el creativo, que, dice The Times, genera 124.000 millones de libras para la economía y sostiene más de 2,3 millones de empleos, según cifras oficiales recientes. La entidad reunirá a creadores con personas —Bussiness Angels de la cultura— dispuestos a invertir en ellos. Los creadores serán del sector de la publicidad, arquitectura, arte visual, artesanía, moda y textil, diseño, artes escénicas, música, fotografía, cine y vídeo, videojuegos, radio y TV, escritura y edición, patrimonio, software y edición electrónica y educación cultural.
La propuesta de Stewart busca defender al artista más allá del presente. Por ejemplo, en la propiedad intelectual. “Los dueños de la creatividad siguen siendo los dueños. No es propiedad de Universal o Sony como mi música”, dice. Él y Lennox conservan el 15% de los royalties de Eurythmics. Quiere que los artistas a los que ampare su proyecto tengan el 75%.

