'El fantasma de mi mujer' lleva la comedia de enredos amorosos hasta el más allá
Estreno
Maria Ripoll dirige una película que mezcla surrealismo e intriga en una trama con presencias sobrenaturales

Una escena de 'El fantasma de mi mujer'

El fantasma de mi mujer llega hoy a los cines españoles con la sana intención de hacer reír. Dirigida por Maria Ripoll, esta comedia de enredo, con la infidelidad como desencadenante de la disparatada trama, está protagonizada por Javier Rey, Loreto Mauleón, María Hervás y Marco Cáceres, elenco al que se suma Macarena Gómez en una colaboración “desde el más allá”.
“Cuando me llegó el guion me reí de pe a pa”, explica Ripoll a Guyana Guardian al hablar de su película, por lo que enseguida aceptó la propuesta y se preguntó cómo podía hacerla. “Había hecho alta comedia, como Ahora o nunca o No culpes al karma..., pero este tipo de enredo criminal con mezcla de cine surrealista no tanto...”, reflexiona. Y así fue como decidió mirar al cine clásico.

Y Maria Ripoll cita películas como Con la muerte en los talones, La fiera de mi niña y autores como Billy Wilder. “Esos clásicos que hemos visto toda la vida y nos hemos alimentado de ellos”, reconoce. Pero en El fantasma... Esas referencias aparecen mezcladas con películas contemporáneas como Fargo, de los hermanos Coen, “porque los personajes son un poquito más malvados y las situaciones más surrealistas”, analiza.
“Pero los directores no somos nadie sin una buena historia y unos buenos actores”, explica al hablar del trabajo de Javier Rey, el marido que no para de recibir golpes y acaba convertido en un eccehomo, y María Hervás, su amante llena de tics. A los que se unen Loreto Mauleón, Macarena Gómez y el gran hallazgo de Marco Cáceres, “que hace de un policía a lo Manolo Escobar”.

Con estos protagonistas y un argumento que no conviene desvelar, El fantasma de mi mujer parte de un accidente, o quizá no lo sea tanto, que trastoca la vida de todos los personajes y desencadena una serie de confusiones que llevan al protagonista a creer cosas que rozan el delirio. “Una bola de nieve que se va agrandando hasta que..., hasta que la tenéis que ver, porque está muy bien”, bromea la directora.
“El principal reto de la película es mantener ese equilibrio entre la absurdidad, sin caer en la caricatura y hacer personajes reales y que sean de verdad, que el espectador sienta con ellos”, argumenta Ripoll, que ha localizado los escenarios de su película en el entorno de Barcelona -se identifican un restaurante de Badalona o una farmacia de Mataró- pero al mismo tiempo ha querido darle un aire atemporal.

“Creo que lo hemos conseguido, porque la película se sale tanto de la realidad, tiene momentos tan absurdos, que esa estética que no es la normal le va bien para meterte en ese mundo”, desvela la cineasta, que no ha querido hacer una obra apegada a lo real ni costumbrista, de ahí que sus personajes vivan y trabajen en espacios muy sofisticados y lujosos. “Es una historia de entretenimiento puro y duro, ligera, para pasarlo bien y tomar distancia en estos momentos tan oscuros”, concluye.
