Silvana Vogt e Irene Pujadas, premios Finestres de Narrativa
Galardones
Sebas Martín gana el premio de cómic en catalán, mientras los premios a obra publicada son para Natalia Velarde y, en infantil y juvenil, Artur Laperla
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Silvana Vogt, Irene Pujadas, Niko Vivas, Indo Casal,Natalia Velarde, Artur Laperla y Sebas Martín, este jueves en el Conservatori del Liceu

Este jueves por la noche se han entregado, en una fiesta en el Conservatori del Liceu conducida por Laura Sangrà, los premios Finestres que otorga la fundación del mismo nombre, dotados a cada uno con 25.000 euros.
La ganadora de la VI edición del premio Finestres de Narrativa
en castellano, según el jurado formado por Andrés Barba, Giuseppe Caputo, Laura Fernández, María Negroni y presidido por Camila Enrich ha sido Silvana Vogt por El fino arte de crear monstruos (H&O) por “la recreación de un universo tan singular, con la imagen inaugural –la de un pueblo flotante en la Pampa argentina–: un pueblo, Morteros (donde nació la autora), que se inunda ‘con facilidad y sin causas’, y en el cual entonces van apareciendo entre el agua, realistas y extraordinarios, coches, perros, vacas e incluso ataúdes”. La escritora argentina, librera en Cal Llibreter de Sant Just Desvern, había debutado años antes en catalán –con La mecànica de l’aigua (Edicions de 1984)–, pero aquí utiliza su lengua natal, para “intentar recuperar la mirada limpia de los niños a la vez que descubrir cómo cambia una persona que se convierte en escritor”.
En catalán la premiada ha sido Irene Pujadas por su primera novel·la, La intrusa (L’Altra Editorial). Según el jurado, formado por Anna Ballbona, Raül Garrigasait, Manel Ollé, Eva Vàzquez y presidido por Marina Espasa, por “la inteligencia de una escritura que juega a fondo con la ficción imaginativa, con una apuesta feliz que se contagia al lector desde el principio hasta el final”. Pujadas ha definido esta parodia de la autoayuda como “una novela de aventuras con un componente absurdo”.
Con respecto a los premios de cómic, el jurado formado por Jordi Pastor, Noelia Ibarra, Xavier Domènech, Roser Messa, Giulia Sagramola, y presidido por Octavi Botana y Silvia Aymí ha premiado, como millor en catalán, a Sebas Martín por Els refinats, sobre el grupo de artistas noucentistas que llamaron así –Ismael Smith, Laura Albéniz, Marià Andreu y Néstor Martín-Fernández– y al mismo tiempo sigue un crimen relacionado con los premios literarios en la Barcelona del 2025. El jurado destaca “su construcción narrativa, que combina a la perfección la fidelidad histórica con una trama de thriller muy actual, y un acercamiento a un momento de la historia de la cultura catalana y de sus personajes desde una perspectiva verosímil a través de los códigos y ritmos de la novela policiaca”.

Por su parte, Indo Casal y Niko Vives han ganado la mención al talento novel –dotada con 15.000 euros– por el proyecto Kintsugi, nombre que recibe la milenaria técnica japonesa de reparar con oro la cerámica rota, sobre una estudiante de Bellas Artes que se va desdibujando hasta que encuentra, por primera vez en su la vida, una ráfaga de inspiración. Será la primera obra larga de estos dos jóvenes creadores que hace años que trabajan en pareja y no distinguen entre guionista e ilustrador, sino que entre ambos lo hacen todo, y de cuyo trabajo el jurado ha destacado “sus recursos gráficos y narrativos con una historia dinámica de superación y aceptación de la propia identidad que conecta con diferentes tipos de público, así como el diseño de personajes y el uso narrativo del color”.

Este año se han premiado dos nuevas categorías de cómic a títulos publicados, en categoría general Encías quemadas (Reservoir Books), de Natalia Velarde, porque el jurado lo ha considerado una “apuesta rompedora” que “aborda, de forma visceral, un tema complejo como es la pérdida de un ser querido”, y además es su primera obra extensa. La mejor obra infantil y juvenil ha sido para Superpatata contra la nanomalicia (Bang Ediciones), de Artur Laperla, una obra que hace catorce años que publica su autor, en el tradicional formado de entregas en grapa, del cual el jurado ha destacado “su papel clave como puerta de entrada al cómic infantil y juvenil así como su valor en el desarrollo de hábitos de lectura estables”.


