‘Com vaig aprendre a conduir’: la historia de abusos de Paula Vogel llega a la sala Beckett
Teatro
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Mireia Aixalà e Ivan Benet protagonizan ‘Com vaig aprendre a conduir’, de Paula Vogel

Una mujer guarda un secreto que, después de años de silencio, está a punto de revelar. Ella es la protagonista de la obra de Paula Vogel Com vaig aprendre a conduir, que se estrena en la sala Beckett, y tiene un mote, Coseta, que se ganó en el instante de nacer, definida por su sexo. La mujer del secreto guía al público en un viaje emocional a través de las curvas de la memoria: en el asiento de un coche, en el comedor de casa, en los pasillos del instituto, allí donde su educación afectiva y sexual se va construyendo, deformada por la visión misógina y sexualizada de su entorno.
La sinopsis reza: “Con una estructura fragmentada y salpicada de humor y canciones, Com vaig aprendre a conduir reconstruye los momentos clave de la compleja relación de la protagonista con su tío Peck, en la que se va tejiendo la telaraña sutil y perversa del abuso disfrazado de afecto”. Con traducción al catalán de Helena Tornero y dirección de Marilia Samper, ahora llega esta obra de la autora norteamericana Paula Vogel (Washington, 1951), que recibió el premio Pulitzer en 1998, y el premio Tony cuando fue reestrenada en el 2022.
“Son violencias que generan un sentimiento de deuda y confianza, con el que se consigue dominar al otro”
El director de la emblemática sala del Poblenou, Toni Casares, manifiesta: “Nos dicen que solo tendríamos que programar autoría catalana contemporánea en la Beckett, pero creemos que esta autoría también tiene que dialogar con la gran autoría contemporánea internacional. Hay lagunas inexplicables, como la de la señora Paula Vogel, que ha tenido muy poca presencia aquí. Se trata de una dramaturga de primera magnitud, que hoy incluso tiene premios a su nombre”.
¿Y qué hace Vogel en esta obra? Lleva al espectador “por las esquinas del trauma y de la infancia robada en esta historia cruda –al mismo tiempo divertida y devastadora– de iniciación, de aprendizaje y de supervivencia”. Vogel es autora de un teatro con una marcada personalidad, que aborda temas sociales controvertidos, como la prostitución, la injusticia, la homofobia o el abuso sexual.

La directora del montaje, Marilia Samper, refiere: “Los abusos y las agresiones hacia las mujeres se engendran en el núcleo familiar y como construimos nuestra educación afectiva. La obra trata sobre los abusos hacia los niños. Es una función de los años noventa que, a pesar de ello, continúa vigente. Que el 90% de los abusos a niños se produzcan en el ámbito familiar es aterrador”.
Y confiesa: “Yo solo puedo hablar a través del teatro. Paula Vogel lo hace de una manera muy inteligente, a través de una mezcla de muchos códigos, para que el público no se deje llevar por el relato y siempre tenga un pie fuera. Crea un juego teatral muy bonito, con un personaje coral, que ella denomina el coro griego”. Samper añade: “Me interesan mucho las violencias soterradas, que no pasan de manera explícita, que van generando un sentimiento de deuda y confianza, con el que se consigue dominar al otro. En la obra podemos jugar con muchos elementos, para poder explicar una historia compleja y sensible”.
El reparto lo encabeza Mireia Aixalà en el papel de Coseta, y la acompañan Ivan Benet, Alba Gallén, Blai Juanet Sanagustin y Kathy Sey. A Benet, a quien le ha tocado hacer de malo, el equipo le reconoce su generosidad como actor, y él concluye: “Es un personaje repulsivo, asqueroso, que abusa de su sobrina desde los 11 años. Cuando lo explico a los padres y madres de la escuela, todo el mundo conoce algún caso, estamos atrapados en esta red de abusos familiares”.
