Del todo a la nada hay un pequeño paso en la vida y también el fútbol. Y quien lo dude que le pregunte al Altético, que en pocas horas ha pasado de arrollar al Barça en la Copa y tocar la gloria a caer a la lona de mala manera en Leganés, donde el Rayo Vallecano se ha visto obligado a exiliarse.
Bendito exilio pensará más de uno después de golear al Atlético. Mucho cansancio debió notar Simeone en sus jugadores, ya que aplicó hasta nueve cambios en su once respecto a los que jugaron ante el Barça. El tiro le salió por detrás de la culata incluso, goleado al final del partido, y regresado a su cruda realidad en la Liga, donde cada vez está más lejos de la cabeza y se va quedando en tierra de nadie.
Simeone hizo nueve cambios en su once respecto al que goleó al Barça en Copa
Todo empezó a decidirse en una primera mitad que estuvo dividida en dos. El Atlético salió mucho mejor y encerró al Rayo, pero mostrando escasa pegada. Un despeje de Mendy al larguero fue su mejor ocasión.
En cambio, en cuanto los de Iñigo Pérez cogieron el mando del juego a Oblak se le empezó a acumular el trabajo. Ilias Akhomach fue una pesadilla para la defensa rojiblanca, tremenda su habilidad para sortear rivales y generar peligro.
El dominio de los Vallecas se trasladó al marcador en la recta final de esa primera mitad. Fran Pérez firmó el primero de la tarde en Butarque, aprovechando una gran jugada de Ratiu por banda derecha.
Casi sin tiempo para reaccionar, al Atlético le cayó el segundo sin darse cuenta. Una pérdida de Lenglet en la salida de balón la aprovechó a la perfección un Rayo muy conectado al partido, que robó y, aunque Oblak desvió el primer disparo de Isi con una gran mano, poco o nada pudo hacer cuando Óscar Valentín aprovechó a placer el rechace,
Simeone intentó hacer más reconocible a su equipo en la segunda mitad a base de cambios, que llegaron muchos y muy pronto. Pero aunque el Atlético mejoró un poquito, nunca alcanzó un nivel suficiente para empequeñecer a un Rayo que daba la cara.
Cuando mediada esa segunda mitad Mendy remataba a la red y firmaba el tercero, el partido tocaba a su fin a pesar de tener muchos minutos por delante por jugarse. Poco o nada más sucedió sobre el verde de Leganés, este sí, en perfecto estado, hasta que De Burgos pitó el final y el Atlético regreso a su cruda realidad.
