Un Barça sin energía cae ante el París en el Palau y también pierde a Vesely

Barça,  74 -  París, 85

Uno de los peores equipos de la Euroliga evidenció el mal momento azulgrana

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El esfuerzo de Shengelia

Alejandro García / EFE

No hizo falta en el Palau que nadie pasara hambre ni que Dios fuera testigo de nada para confirmar que el Barça está sumido en un bache. Es un equipo con poca energía y al que se le siguen acumulando los problemas. Porque si caer contra un triste París en casa ya de por sí es una mala noticia, que Vesely se retirara con problemas agudos de lumbalgia a una semana de la Copa acabó de convertir la noche en nefasta. El viento quiso llevárselo todo.

Para no salirse del guion habitual, le costó al Barça arrancar el motor. Sufre demasiado para aterrizar en los partidos el equipo de Pascual, aunque el París no acabó de sacar réditos, con un 5-11 como herida más profunda. Pudo el técnico azulgrana contar finalmente con Shengelia y Brizuela, ambos duda hasta última hora con un proceso gripal, que amenazaban con unirse a los ya descartados Punter y Satoransky. Benditas medicinas porque el georgiano y el vasco fueron los azulgrana más destacados en la primera mitad del partido.

Sin acabar de jugar bien –ambos equipos veían el aro cuadrado desde el arco–, un apabullante dominio del rebote permitió al Barça transitar por la desangelada noche del Palau con algo de esperanza. La entrada del siempre temible Hifi le ponía las cosas aún más complicadas a los azulgrana que, sin embargo, tuvieron paciencia para esperar su momento e intentaron aprovecharlo. Con Brizuela al mando y con Norris sumando rebotes de esos que valen doble, el Barça aceleró hasta el 42-34 y respiró un tanto más tranquilo. Pero no supo, o no le dejaron, acabar su faena y el duelo se fue a vestuarios de lo más igualado. Tocaba seguir luchando y percutiendo en una noche de energías bajas.

La puesta en escena de la segunda mitad no auguró nada bueno, con un París cogiendo rápidamente el mando y con Vesely pidiendo el cambio. Panorama desolador al que los triples del París, que ahora sí empezaban a entrar, le pusieron tintes aún más trágicos. Dos seguidos de Morgan subieron el 52-61 mientras el Barça acumulaba un terrorífico 2/16 en triples (5/32 al final). No encontró fuerzas el conjunto barcelonista para reponerse y se fue apagando poco a poco, llegando a caer por 61-78. Con los galos bajando ya los brazos, confiados, una tímida reacción final maquilló el marcador. Pero pueden poner a Dios por testigo que fue una pésima noche. 

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