Se emocionó en la primera jornada ante el Atlético de Madrid (2-1), tras una remontada a ojos del nuevo propietario, Alan Pace, que lo reforzó además como entrenador del Espanyol. Manolo González afronta el tercer reto de su etapa perica: primero, ascenderlo a Primera. Luego, mantenerlo. Y, ahora, consolidarlo. Y va a por ello.
Pese al golpe encima de la mesa inicial, el técnico lucense criado en Barcelona no pierde la mirada. Sabe cuál es el camino para que el equipo blanquiazul no mengue competitividad ni piense que este año todo será de color de rosa. Los partidos se ganan cada día. “Queremos que se peleen por jugar, no podemos tener jugadores que sepamos que no participarán. Esto va de méritos, el que no entrene fuerte, no tiene cabida”, dijo claramente.
El entrenador podrá contar con Luca Koleosho, cedido por el Burnley tras ser traspasado hace dos veranos. En plena conferencia le advirtió el jefe de prensa que ya estaba inscrito. “Viajará con el grupo”, advirtió Manolo, que se felicita por tener competencia y los extremos cubiertos. “Queríamos dos jugadores por los costados. Puado puede jugar de segunda punta. Nos ayuda a veces de extremo porque tácticamente es muy bueno. Los bandas tienen un desgaste mayor. Estamos contentos, porque Dolan y Koleosho pueden jugar en ambos lados”, argumentó. Junto a Antoniu Roca y Jofre Carreras formarán el ataque blanquiazul pegado a la línea de banda.
Queremos que se peleen por jugar, que no haya jugadores que sepan que no van a participar”
Curiosamente, el Espanyol fue hace dos cursos el equipo que menos regateó del campeonato. Ahora gana desborde, Manolo lo celebra y espera aprovecharlo ante la Real Sociedad (domingo, 19:30), un partido de altos vuelos. “Son buenos en transiciones, en juego asociativo, tienen mucho ritmo... Es un club que lleva años haciendo las cosas bien, con estabilidad aunque ahora cambiasen el entrenador por un desgaste lógico; la dirección deportiva ha hecho fichajes diferenciales y ha tirado de gente de casa. Su trayectoria habla por sí sola”.
Ante el Atlético de Madrid se vio un Espanyol de dos caras. El entrenador cree que hay matices. La primera parte en la que los blanquiazules dieron un paso atrás y defendieron más de la cuenta tiene una explicación. “Intentaremos ir a por el partido. Hay situaciones que decimos 'te echas atrás y no eres valiente...' Pero el rival juega, tiene nivel. Habrá momentos que nos tocará defender. Deberemos tener un ritmo de juego alto”, argumentó, dejando claro que no siempre se pueden imponer ni plasmar lo trabajado.
Espera, como en toda LaLiga, “un partido largo” donde “los que salgan en el segundo tiempo tendrán un papel importante”. Se felicita por un banquillo casi completo. Faltan piezas. Como el mediocentro: “No podemos pagar 20 millones como antes, tenemos que esperar a ver qué pasa. Quieres traer a muchos pero no estás capacitado”.


