Del párking al camarote de los hermanos Marx con Vinícius y Simeone

Atlético - Real Madrid | Contracrónica

Más corteza que miga, el Atlético ganó a los puntos, pero el Madrid, en modo supervivencia, retará al Barça

El encuentro tuvo dos duelos concretos: primero el de Baena y Valverde, pero luego el de Vinícius y Simeone

Horizontal

Álex Baena y Fede Valverde, durante un momento de la primera mitad, después de una falta del jugador atlético 

Kai Forsterling / EFE

Que una Supercopa de España se juegue en Arabia Saudí -y el año próximo en Doha- ya no es una sorpresa, pero el decorado sigue siendo tan estrambótico que en ocasiones los partidos tienden al vodevil. Así se podría encasillar el derbi que entronó de nuevo al Real Madrid, que se cita con el Barça este domingo (20.00h); generoso en el esfuerzo, poco brillante y con un equipo final de circunstancias en el que se juntaron hasta tres laterales zurdos en el campo (Carreras, Mendy y Fran García) y ningún central natural. 

Lee también

Un Madrid rácano y especulativo encuentra el premio de la final

Carles Ruipérez | Yida
Horizontal

Es un Madrid en modo supervivencia por las lesiones y la pérdida de la brújula de los futbolistas de Xabi Alonso, atrincherados ante el Atlético, confiados a la suerte de una falta de Valverde y del talento de Rodrygo, el galáctico incomprendido que tuvo tres y aprovechó una. A tirones, entre silbidos justo cuando Vinícius fue sustituido (sí, las modas se contagian) y las manos de Courtois, los blancos suman cinco triunfos.

El partido fue entretenido más por la corteza que por la miga. Primero se jugó en un párking, el del Estadio de La Cerámica, en el que Fede Valverde propinó un puñetazo a Álex Baena (cuando jugaba en el Villarreal) hace dos años. Un lío por fascículos que contó con un suplemento en Yida. El uruguayo, capitán blanco, goleó con un zarpazo a lo Roberto Carlos (108 km/h) que contó con la colaboración de Oblak, mientras que Baena fue el veneno rojiblanco y de sus botas pudo nacer ese 1-1 (con una posible mano de Rüdiger que no fue repetida). El almeriense buscó al madridista, le hizo dos faltas al límite de la amonestación, y Valverde asomó su rabia con el puño cerrado. Fue comedido. No era el momento. Salió Griezmann por Baena y el partido entró en otra página, la del camarote de los hermanos Marx.

Lee también

El galáctico incomprendido cuyas virtudes no caben en el 'big data': “Le dije que era increíble”

Alberto Martínez
Rodrygo y Xabi Alonso durante el partido entre el Real Madrid y el City

Simeone y Vinícius tienen la sangre caliente y se enzarzaron en medio de la contienda. “Florentino te va a echar, acuérdate”, comentó Tiempo de Juego de Cope que le dijo el técnico al brasileño, que acabó sustituido y, de nuevo, enredado con un Simeone que le señalaba la grada (por los pitos). Hasta Xabi Alonso saltó a pedirle que parara: “Él no tiene que hablar”. En su salsa el argentino. “Código del fútbol. Todo queda en el campo, hay que tener esa chispa”, lo definió Valverde, otro soldado de ese juego debajo de las alfombras que estuvo tan presente en Yida.

No hubo mucho más que llevarse a la boca. El Madrid fue vulnerable pero salió vivo. También Xabi Alonso, aunque vista la diferencia de ritmo con el Barça no es de extrañar que se repita una final como la del 2024... Pero con los guiones invertidos (4-1). El Atlético ganó a los puntos, pero no a los goles, lo que realmente importa, y sigue con ese querer y no poder que define sus últimos años sin títulos.

¡Y lo que se perdieron los espectadores de antaño con un fútbol sin tantas cámaras!

Etiquetas
Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...