Un serio Álvaro Arbeloa, pero muy comedido, compareció la sala de prensa para valorar la que fue, junto con la de Albacete en la Copa del Rey y la del Benfica en la Champions, la derrota más hiriente de sus casi dos meses al frente del Real Madrid. El discurso del entrenador quiso lanzar agua al fuego generado. Destacó que “tuvimos ocasiones más claras que las del Getafe. Podemos hacer las cosas mejor, pero lo intentamos. El Getafe hizo un gran trabajo, no pasó nada que no supiéramos que iba a pasar”.
El entrenador quiso empatizar con el tono catastrófico de las preguntas pero no se dejó llevar por esa corriente imperante también en un Santiago Bernabéu que silbó a sus jugadores y gritó aquello de “Florentino dimisión”. “Sé que ahora se ve negro. Entiendo la crítica y esa visión, pero hay esperanza”.
Y argumentó ese postulado: “Tenemos herramientas para ello. Hay grandes jugadores que tienen que recuperarse. Sabemos que tenemos que mejorar. Quedan 36 puntos y vamos a por ellos”.
Pese al intento de calmar el ambiente, algunos mensajes velados de Arbeloa hablan por sí solos, como por ejemplo el del juego del equipo. “Tendemos a buscar el recurso fácil, que es jugar con Vinícius. Ya dije que debemos desequilibrar por el otro costado”. Un mensaje que ya repitió en Pamplona tras caer 2-1. El extremo brasileño ha mejorado sus números con el nuevo entrenador, pero el rendimiento del equipo sigue por los mismos fueros. “No soy yo quien debe juzgar eso”.
Sobre el encuentro, también achacó la falta de juego a la poca agresividad de los centrales (de ahí la entrada de Huijsen en el minuto 55) y también a la política del colegiado de permitir el juego del Getafe de excesivas interrupciones.


