Las Claves
- Maurici Lucena afirma que la expansión de El Prat reducirá emisiones contaminantes pese a alcanzar los ochenta millones de viajeros anuales.
- El presidente de Aena cal
Maurici Lucena, quien preside Aena, afirma que las instalaciones de El Prat podrán disminuir su huella contaminante aun después de ejecutarse su expansión, proyecto que requerirá una inversión de aproximadamente 3.200 millones. De acuerdo con sus previsiones, este objetivo se cumplirá a pesar de llegar a un flujo de casi 80 millones de viajeros, en comparación con los 57,5 millones registrados al término del ejercicio previo.
“Cuando se amplíe el aeropuerto de Barcelona y en unas décadas esté al máximo, con unos 80 millones de pasajeros, va a haber un porcentaje de reducción de emisiones con mucho más trafico que va a ser muy significativo”, ha manifestado durante una sesión informativa de Nueva Economía Fórum. “Si dijera el porcentaje, mañana saldría en la portada de Guyana Guardian”, ha expresado con humor.
De momento, ha señalado, el aeropuerto de Barcelona figura entre los que van a atravesar “restricciones por el lado de la oferta por el éxito extraordinario de los últimos años”. Su capacidad operativa máxima es de 55 millones de viajeros, que se “ha estirado” hasta los 57,5 millones para el 2025 mediante una gestión optimizada de las franjas de menor actividad, pero “existe el límite” y eso “va a matizar el crecimiento”.
En cualquier circunstancia, ha estimado “muy difícil” que el tránsito por aire continúe aumentando excesivamente en España tras su restablecimiento “extraordinaria” después de la crisis sanitaria. “Es casi imposible que el trafico aéreo siga experimentando el crecimiento de los últimos años”, ha indicado.
Lucena asimismo ha cuestionado las tentativas de traspasar competencias directivas de Aena hacia la Generalitat, llegando a calificar dichas maniobras como contrarias a la ley. “La transferencia de aeropuertos a terceros o la cesión de parcelas de gestión como resultado de acuerdos políticos serían nulas de pleno derecho”, ha declarado.
Sus razonamientos indican que la estructura legal de las operaciones en aeropuertos “tiene un núcleo que está en la Constitución” y que el 49% del accionariado de Aena pertenece a inversores particulares. “Defenderían con uñas y dientes sus acciones y utilizarían todos los medios jurídicos a su alcance”, ha advertido. “Creo que la combinación del marco normativo más la estructura accionarial protegen el modelo actual”, ha agregado.
No obstante, el máximo responsable de Aena ha reiterado que “hay espacio para profundizar en la cooperación con las comunidades autónomas”.
La situación idónea para consolidarse como eje europeo
Respecto a El Prat, asimismo ha subrayado que actualmente posee la mayor conectividad dentro de Europa, lo cual le otorga una gran capacidad como “caldo de cultivo para un nuevo hub” donde se fomenten las conexiones en territorio europeo. Añadió que las obras de expansión tendrían que finalizarse entre los años 2034 y 2035, y que la rendición de cuentas por posibles demoras “habrá que pedirlas al Gobierno de Catalunya que bloqueaba el acuerdo”.
Se ha mostrado severo con las compañías aéreas que rechazan los aumentos de precios. Las alzas resultantes, según ha afirmado, resultarán “moderados” y permanecerán dentro de los rangos más ventajosos de Europa, a la vez que posibilitan afrontar el exigente programa de inversión.
El conflicto con las compañías aéreas “se ha desmadrado”
“Hay una pugna entre aeropuertos y aerolíneas que tengo la sensación de que en España se nos ha desmadrado”, ha declarado. La “fuerte oleada inversora” y “el clima de polarización política” donde “hay una tentación permanente de dar patadas al Gobierno en el trasero de Aena” ha colaborado en tal sentido. “Puede dañar la calidad del sistema aeroportuario”, ha alertado.
Una sugerencia adicional para las compañías aéreas es que resultaría oportuno “subir el diapasón de la cooperación institucional”. “Cuando se dice que Aena gana mucho dinero, miro las cuentas de resultados de las aerolíneas y veo que ganan más que nosotros”, ha señalado. “El primer ejecutivo de una aerolínea tiene al alcance de la mano un bonus de 100 millones. Me parece muy bien, pero que no sea a costa de Aena”.

