Vueling se prepara para dar un salto de envergadura como aerolínea con una plan de inversión milmillonario. La compañía de IAG destinará 5.000 millones de euros en cinco años para iniciar el cambio de toda su flota de aviones de Airbus a Boeing, aumentar capacidad y acometer mejoras estratégicas con el propósito de alcanzar los 60 millones de pasajeros transportados en el 2035, un 50% más que ahora. ”Es un objetivo ambicioso pero asumible” para Vueling, ha asegurado la presidenta de la compañía, Carolina Martinoli, durante la presentación del plan estratégico este miércoles en la Llotja de Mar de Barcelona.
La mitad de la inversión, unos 2.500 millones, se quedarán en El Prat, su principal base y sede operativa, según ha estimado la directiva. La futura ampliación del aeropuerto de Barcelona, pendiente de la luz verde de Bruselas por cuestiones medioambientales, contribuirá a este importante crecimiento que proyectan a diez años vista. Será así porque allí concentran casi la mitad de su flota actual, unos 60 aviones de un total de 130 aparatos. Y también, porque las nuevas aeronaves que recibirán tendrán más capacidad y esperan sacarles más provecho. Así, con una ampliación del aeropuerto podrían aumentar los vuelos en una infraestructura que ahora está muy saturada. A su vez, Vueling necesita crecer en El Prat para proteger su cuota de mercado, del 40%, y mantenerse líder tras la expansión.
“Una parte del crecimiento vendrá de incorporar aviones con más asientos y de un mayor uso de éstos; esto está ligado al plan de desarrollo de El Prat”, ha señalado la directiva, una de las pocas mujeres que lideran una aerolínea en Europa.
Reforzar posición en Barcelona y España
Se trata de un punto de inflexión para la aerolínea que llega después de unos años de cierto estancamiento, con la pandemia de la covid de por medio y conflictos laborales que han frenado su evolución. La llegada de Martinoli al puesto de mando de Vueling ha desbloqueado las negociaciones que tenían en varios países, entre ellos España, con el colectivo de pilotos o de tripulantes de cabina.
Todo ello ha sido clave para que su matriz decida apostar por la aerolínea y asignar recursos para acelerar su crecimiento. El presidente de IAG, Luis Gallego, ha remarcado siempre que para que Vueling diera un paso adelante debía tener una estructura de costes adecuada y de hecho, la transición total de su flota está supeditada a la consecución de unos resultados y márgenes de rentabilidad determinados. La facturación de Vueling alcanzó los 3.261 millones de euros en el 2024, con 400 millones de beneficio operativo.
El impulso coincide también con un momento de alta competencia en el segmento de las aerolíneas low cost. Ryanair ha trazado un plan para llegar a los 300 millones de pasajeros transportados en el 2034 y sigue creciendo en España pese a su enfrentamiento con Aena, mientras que WizzAir tiene también planes ambiciosos. Vueling no podía quedarse quieta.
El cambio de flota de Airbus a Boeing, clave en su plan estratégico
La pieza angular de su plan es el cambio de flota de Airbus a la estadounidense Boeing. La aerolínea realizará la transición de forma paulatina y durante ese tiempo operará con doble flota. En una primera fase, recibirá 50 Boieng a partir de octubre de este año. Se trata de los modelos 737 Max 8 y 10 que IAG ya había firmado en el 2022. El holding propietario de Iberia, British Airways o Level debía decidir a cuál de sus aerolíneas asignaba estos aviones, y finalmente ha optado por Vueling. Los primeros tres aparatos llegarán el próximo octubre y el resto de la partida se incorporará hasta el 2029.
Está previsto que IAG ejecute la opción de compra de otros 100 Boeing que firmó hace ya cuatro años y los asigne a la low cost catalana, siempre que cumpla su plan operativo. Se trata de aviones más eficientes, ha destacado Martinoli, que permiten reducir un 20% las emisiones por innovaciones en el motor y del diseño aeronáutico.
De esta manera, ha concluido la directiva, Vueling espera reforzar su posición en Barcelona, España, donde lidera el tráfico doméstico, y en las conexiones con Europa.



