Los efectos del cambio climático son cada vez más patentes. Las sequías son más prolongadas, como la que sufrió Catalunya entre 2021-2024, y los episodios de lluvias toman formas torrenciales, como la dana en Valencia en el 2024. Este escenario está poniendo a prueba la gestión de un recurso básico como es el agua. Sin embargo, las infraestructuras necesarias para gestionarlo adolecen desde hace años de falta de inversión.
La patronal Seopan, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras, calcula que España necesitaría invertir 104.000 millones de euros en los próximos diez años para ponerse al día en cuanto a infraestructuras hidráulicas. “Hay un antes y un después de la crisis financiera. El presupuesto hidráulico del periodo 2007-2009 era de 6.500 millones al año, mientras que el del periodo 2023-2025 era de 1.124 millones”, explica el presidente de la organización, Julián Núñez.
El empresario denuncia que uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector es la ausencia de planes financieros que acompañen los planes hidrológicos. “El plan vigente para el periodo 2022-2027 tiene en cuenta medidas en los tres niveles de administración. Esa falta de financiación acaba repercutiendo en su ejecución. Actualmente, estamos al 30% del total de medidas planteadas”, explica. En este sentido, el presidente de Seopan apunta que muchos de estos proyectos se podrían desbloquear rápidamente con una mayor colaboración público privada. “En España, actualmente no tenemos en cuenta el modelo de concesiones, cuando podría ser una herramienta clave para reactivar muchas infraestructuras”, explica.
El informe de Seopan señala que la inversión estimada para contrarrestar la variabilidad de las precipitaciones y temperaturas que dan lugar a situaciones de escasez de agua asciende a 84.644 millones de euros. Entre otras medidas, se recoge la necesidad de ampliar de inversiones en desalación y reutilización, mayores infraestructuras del ciclo urbano del agua o nuevos trasvases u optimización de los ya existentes. Las inversiones necesarias para reducir el riesgo de inundación y mejorar la resiliencia hídrica es de 19.180 millones y se tienen en cuenta elementos como sistemas de drenaje urbano sostenibles, monitorización del sistema de saneamiento o infraestructuras verdes destinadas a conservación de cauces y litoral. En cuanto a la situación de las presas, el Ministerio de Transición Ecológica reconoció el año pasado en un informe que el 60% de las presas de titularidad estatal va a necesitar acometer en el futuro más próximo actuaciones relacionadas con la seguridad hidrológico–hidráulica.
Pese a la situación que denuncia Seopan, España se mantiene como uno de los países referentes en cuanto a gestión del agua. España tiene una capacidad diaria de desalación de agua superior a los cinco millones de m2, lo que la posiciona en el cuarto puesto a nivel mundial por detrás de Arabia Saudí, EE.UU. Y Emiratos Árabes. También tiene una tasa de reutilización de aguas regeneradas sobre el 10%, frente a la media europea del 3%. Por otra parte, cuenta con 1.200 presas para regular los caudales de los ríos, lo que sitúa como uno de los primeros países del mundo en estos recursos.
Se necesitan 103.824 millones de euros para poner al día las infraestructuras de gestión del agua en España, según la patronal Seopan
Una de las empresas que más presencia tiene en el sector en España es la multinacional francesa Veolia, uno de los referentes globales de esta industria. La compañía, propietaria de Aigües de Barcelona, realiza un ambicioso programa de inversiones y transformación del ciclo integral del agua. La red de ecofactorías, principalmente depuradoras, potabilizadoras y desaladoras, son capaces regenerar más del 15% del agua tratada, cinco puntos porcentuales por encima de la media nacional. La compañía destaca el caso de Barcelona, donde el agua regenerada se destina a todos los usos posibles, donde el agua regenerada se destina a todos los usos posibles: industriales, agrícolas, ambientales, mantenimiento de caudales ecológicos e incluso proyectos de IPR (Indirect Potable Reuse).
La ejecución presupuestaria del último Plan Hidrológico Nacional del periodo 2022-2027 es del 30%
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) licitará este año uno de los contratos más importante de gestión del agua. Se trata de la gestión del agua en ocho municipios por un valor de 857 millones. Veolia, Aqualia y Gestagua, entre otras, se disputarán un contrato importante para el sector, más allá de su volumen porque incorpora inversiones en nuevas tecnologías para mejorar el consumo y el reaprovechamiento del agua que después se toman como referencia.
