Cuatro filiales en EE. UU. De la automotriz china BYD, mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, han presentado una demanda contra el Gobierno del país norteamericano contra una serie de órdenes ejecutivas en materia de aranceles. Según la demanda que adelantan los medios locales, Washington carece de autoridad para imponer aranceles bajo el Acta de Poderes Económicos para Emergencia Internacional (IEEPA). Por ello, se reclama que las órdenes de aplicación de gravámenes sean declaradas inválidas y que se devuelvan con intereses las tasas recaudadas.
La demanda se presentó a finales de enero ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. Contra el Gobierno estadounidense y también contra altos cargos del Departamento de Seguridad Nacional, de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, de la Oficina del Representante Comercial y del Departamento del Tesoro.
Fabricación de vehículos BYD
Un analista citado por el rotativo oficial Global Times indicó que se trata de la primera ocasión en que una automotriz china recurre de manera directa y activa los aranceles estadounidenses, lo cual “sienta un precedente” para que otras firmas del país asiático “defiendan sus derechos e intereses legítimos por la vía legal”.
Según Sun Xiaohong, jefe del departamento de automóviles de la Cámara China de Comercio para la Importación y Exportación de Maquinaria y Productos Electrónicos, las tasas no solo afectan a los fabricantes sino que también suponen un “grave desafío” para la estabilidad de las cadenas globales de suministro. En su opinión, la demanda afrontará “dificultades” y su resultado es “incierto”, aunque también considera que se traducirá en una “considerable” guía para otras empresas chinas que busquen iniciar procesos legales similares.
Si bien el conflicto arancelario se ha recrudecido desde el regreso del presidente estadounidense, Donald Trump, a la Casa Blanca, fue la Administración de Joe Biden (2021-2025) la que aplicó gravámenes del 100% a la importación de vehículos eléctricos procedentes de China, que aumentaron al 135 % tras subidas y negociaciones ya protagonizadas por el actual presidente estadounidense.
Según el portal especializado CarNewsChina, en caso de que BYD se salde victoriosa, podría acceder a EE. UU. Con productos fabricados en sus instalaciones de Brasil con tasas arancelarias inferiores al 15%, y podría revivir su suspendido plan para abrir una importante factoría en México.
El año pasado BYD arrebató a Tesla el liderazgo como primer fabricante del mundo de coches eléctricos. La firma china comercializó 2,26 millones de unidades de eléctricos puros, un 28% más gracias a su fuerte expansión por Europa y otros mercados.

