Heineken recortará un máximo de 6.000 empleos a raíz de la caída en sus ventas.
Empresas
La reducción en la ingesta de bebidas con alcohol fuerza a la firma cervecera a aplicar acciones actuales.

Etiquetas de Heineken

La cervecera holandesa Heineken anunció este miércoles su plan de recortar entre 5.000 y 6.000 puestos de trabajo, hasta un 7% de su plantilla mundial, como respuesta a las “condiciones de mercado difíciles” y ante una caída en las ventas. La medida busca impulsar la productividad y disminuir los gastos, implementándose en los próximos dos años.
Productora de Amstel, Desperados o Tiger, la firma cervecera número dos a nivel global cuenta con una plantilla de 87.000 trabajadores. De momento no se han precisado las naciones que resultarán impactadas, si bien el director de finanzas ha señalado hacia Europa, una región donde enfrenta retos al igual que en EE.UU. Durante el mes de octubre ya comunicó 400 despidos debido a la reestructuración de sus oficinas centrales en Amsterdam. Dentro de España, Heineken posee centros de producción en Sevilla, Madrid, Valencia y Jaén.
La disminución del negocio ocurre mientras los consumidores reducen su consumo de alcohol y buscan contener el crecimiento de los gastos hogareños. Competidores como AB InBev, líder mundial, y Carlsberg también han debido ajustar sus operaciones.
La compañía reveló sus resultados este miércoles. En 2025, vendió un 1,2% menos que el año anterior en volumen, ligeramente por debajo de lo previsto por los analistas. Así, el ejercicio se cerró con 34.400 millones de euros en facturación, un 4,5% menos. Las ventas netas en Europa cayeron un 3,3%, hasta 11.457 millones de euros; en Asia-Pacífico, un 2,5%, hasta 4.121 millones; y en América, un 8,3%, hasta 9.542 millones. En África y Oriente Próximo, aumentaron un 3,6%, hasta 4.282 millones.
Las ganancias netas se elevaron al doble hasta 1.900 millones de euros, pese a que el ejercicio previo estuvo condicionado por un reajuste del mercado en China. Los títulos avanzaban un 4% después de informarse sobre los planes de ahorro.
“Seguimos siendo cautelosos en nuestras previsiones a corto plazo”, ha planteado el consejero delegado, Dolf van den Brink. El directivo anunció por sorpresa en enero que dejará el cargo tras seis años. “Mi prioridad es dejar a Heineken en la posición más fuerte posible”, ha planteado.
