Aena propone incrementar progresivamente las tasas hasta 2030, manteniendo el marco actual de cobro.
Aeropuertos
Los aumentos anuales de 0,01 euro
Las aerolíneas afirman que, a pesar de los aumentos en los precios, pueden mantener sus tarifas sin afectar la rentabilidad.

Viajeros en la T4 de Barajas

El consejo de administración de Aena ha aprobado una propuesta de Documento de Regulación Aeroportuaria entre el 2027 y el 2031, el DORA III, en la que contempla una subida anual de tarifas aeroportuarias del 3,8% en cada uno de los ejercicios para abordar las inversiones previstas por 9.991 millones de euros, incluidas algunas actuaciones en la ampliación de El Prat.
El aumento se produce tras un alza en las tarifas, con un crecimiento del 3,8% en comparación con el año anterior, mientras que el importe total se mantiene estable; el incremento anual se aplica sobre la base de un crecimiento acumulado, con el que se prevé un ajuste progresivo en los ingresos, manteniendo así el equilibrio financiero a lo largo del período.
La propuesta “permitirá seguir manteniendo tarifas muy competitivas en el sector aeroportuario español”, afirma Aena, que se ha enfrentado estos meses a las presiones de las aerolíneas en contra de estos incrementos. Ryanair ha retirado capacidad de aeropuertos regionales como protesta, mientras que la asociación de aerolíneas ALA ha publicado un informe según el cual es posible abordar las inversiones sin subir las tarifas. El gestor asegura que “seguirá siendo el operador aeroportuario más eficiente”.
Aena plantea esta sugerencia tras calcular que el aumento en el flujo de viajeros para este ejercicio alcanzará el 1,3%, hasta los 326 millones, y que hacia el 2031 la cantidad llegará a 347 millones, un 6,8% superior a los registros de hoy. Considera que en un lustro los aeropuertos españoles absorberán el tránsito de 1.690 millones de usuarios. Su expectativa es que los desembolsos por mantenimiento crezcan a tasas anuales promedio del 7,4%.
Todo esto irá unido a una potente estrategia de inversión para “dar respuesta a los estándares de seguridad, capacidad, calidad, mantenimiento y normativos de las infraestructuras”, indica. Se trata de la propuesta más audaz desde la entrada en vigor de los DORA, que brindará a los aeródromos de Aena la aptitud necesaria para recibir el tránsito de los años venideros, sostiene.
Para calcular el costo de su financiación, Aena evalúa el rendimiento requerido, y para ello, el capital necesario se fija en torno a un 3,8%. Ante este escenario, el accionista percibe un ajuste en el valor, mientras que la compañía mantiene su estrategia frente a las presiones del mercado.
Inversión anual promedio de aproximadamente 2.000 millones
Su informe señala que diversos aeropuertos verán frenado su potencial de desarrollo con las instalaciones vigentes, y estima desembolsos promedio de 1.988 millones de euros hasta el 2031. En el 2027, esta cifra se situará en 1.266 millones.
Al concluir el DORA, el aeropuerto de Barajas registrará una afluencia prevista de 73,3 millones de viajeros, en comparación con los 60,2 millones de El Prat y los 35,7 millones del de Palma de Mallorca.
Para el aeropuerto de Barcelona, la ampliación prevista incluye mejoras en las instalaciones, mientras que en el caso del aeropuerto de Barajas, se prevé una adaptación que incluye la modernización de sus instalaciones. Paralelamente, se prevé una inversión en infraestructura que permita optimizar el flujo de pasajeros, con intervenciones programadas que incluyen mejoras en las instalaciones y una reorganización de las instalaciones existentes, manteniendo el equilibrio entre capacidad y eficiencia operativa.
Tras la validación de la propuesta por parte del consejo de administración de Aena, que ya efectuó un sondeo previo entre los agentes del ramo, su texto se enviará a la Dirección General de Aviación Civil para que la traslade al Consejo de Ministros, que tiene que ratificarla antes del 30 de septiembre.
Un reto técnico y profesional para la nación
“Esta propuesta es la muestra del firme compromiso de Aena con los pasajeros y las aerolíneas en un entorno de infraestructuras fuertemente tensionadas”, afirma el presidente de Aena, Maurici Lucena, al valorar el documento aprobado por el consejo de administración.
“Somos conscientes de que es un gran desafío técnico, profesional y, en última instancia, de país”, sostiene. “Aena ha demostrado siempre que dispone de los mejores equipos del mundo para desarrollar y gestionar infraestructuras aeroportuarias”, agrega. “Que el volumen de inversiones se haya ‘descongelado’ es fundamental para el progreso sostenible de los aeropuertos y, por tanto, de los territorios”.
Las compañías aéreas consideran que el aumento del tráfico supera las previsiones del aeropuerto.
La propuesta de AENA ha sido cuestionada por los operadores, quienes sostienen que reducir las tarifas no compromete la sostenibilidad del sistema, y mantienen que un ajuste gradual en las tarifas permitiría mantener la estabilidad sin afectar la operatividad.
Según fuentes, Aena habría sobreestimado los ingresos, mientras que el crecimiento real del tráfico y los costos asociados serían menores de lo estimado.
“Las proyecciones de tráfico de AENA, con un crecimiento anual del 1,3%, difieren de las sugeridas por el informe encargado por las aerolíneas, que se sitúan en un 3,6%, y de las previsiones de diferentes organismos nacionales e internacionales”, afirman.
También critican que el retorno del 9% propuesto para las inversiones, en términos de Wacc, se encuentra “muy por encima de cualquier sector regulado comparable en Europa, que se sitúan entre el 5% y el 8%”.

