La saturación de El Prat empieza a ralentizar su crecimiento
Infraestructuras
El crecimiento de pasajeros en el aeropuerto se desacelera al 3% en enero, mientras que la cantidad de vuelos permanece sin cambios; Aena advierte sobre una ralentización en el flujo de viajeros en toda su red española

Un avión de Ryanair aterrizando en El Prat

El aeropuerto de El Prat lleva tiempo sobrepasando su límite técnico de pasajeros, lo que está sometiendo a presión la infraestructura a la espera de su ampliación. Los datos de pasajeros de enero, publicados este jueves por Aena, refuerzan esta tendencia, mostrando una desaceleración en el crecimiento tanto del número de viajeros como, sobre todo, del volumen de vuelos.
En total, el aeropuerto movilizó más de 3,8 millones de pasajeros durante el primer mes del año, un 3% más que en el mismo lapso de 2025. Se trata de un nuevo récord, aunque la tasa de crecimiento es la más baja de los últimos cinco meses. En cuanto a la cantidad de vuelos, descendieron un 0,2%, lo que sugiere que los aviones llevan mayor ocupación. Por otro lado, el transporte de mercancías creció un notable 16%.
Tanto Aena como las aerolíneas buscan optimizar al máximo la infraestructura, aumentando la actividad en los horarios menos concurridos, conocidos como horas valle. Varias compañías también esperan recibir aviones con mayor capacidad, lo que les permitirá transportar más pasajeros con menos vuelos, aunque estos aviones aún tardarán en llegar.
Las eficiencias, por tanto, se van agotando y el margen para seguir creciendo se vuelve cada vez más reducido. El presidente de Aena, Maurici Lucena, ha advertido en múltiples ocasiones que el aumento de actividad en Barcelona será más contenida hasta que se lleve a cabo la ampliación, cuya conclusión se espera hacia 2035-2036. De hecho, es probable que durante las obras se desvíen vuelos hacia los aeropuertos de Reus o Girona. En cualquier caso, la buena noticia es que la demanda para volar desde Barcelona sigue siendo elevada, a pesar de las limitaciones de la infraestructura y una situación geopolítica inestable.
Esta desaceleración en el flujo de pasajeros no es exclusiva de El Prat. Aena ha señalado hoy una ralentización en el crecimiento del tráfico en todos sus aeropuertos españoles. Así, enero finalizó con algo más de 20,3 millones de viajeros transportados, un 2,6% más que en el mismo mes de 2025. El gestor resalta que se trata de un crecimiento “muy inferior” inferior al 6,1% registrado entre enero de 2025 y enero de 2024.
“Este patrón se confirma en el número de operaciones, que en enero fueron 173.431, un 0,6% menos de movimientos que en 2025, cuando entre enero de 2025 y enero de 2024 crecieron un 5,2%”, añade.
Barajas registró el mayor número de pasajeros el primer mes del año, con cerca de 5,4 millones, un 3,5% más. Le siguen Barcelona con los 3,8 millones citados, Málaga-Costa del Sol, con 1,44 (+5,1%); Gran Canaria, con 1,4 (+2,1%); Tenerife Sur, con 1,27 (-1%); Alicante-Elche, con 1,1 (+4,7%) y Palma de Mallorca, con 882.638 pasajeros, un 3% menos que en enero de 2025.
Algunos aeropuertos han experimentado una caída significativa en el número de viajeros. Es el caso de Vigo y Santiago, gravemente impactados por la salida de Ryanair en enero. La aerolínea mantiene una tensión con Aena para que reduzca las tarifas aeroportuarias en los aeropuertos regionales y ha retirado capacidad de varios de ellos como forma de presión. En Cataluña, Reus y Sabadell también han registrado una fuerte disminución, que Aena atribuye a condiciones meteorológicas adversas.
El aviso de Aena sobre una desaceleración en el número de pasajeros llega apenas un día después de que las aerolíneas difundieran un estudio que apunta en la dirección contraria. Según estas, el flujo de viajeros aumentará un promedio del 3,6% anual entre 2027 y 2031, lo que, según ellas, facilitaría reducir las tasas aeroportuarias y llevar a cabo el plan de inversiones de Aena, valorado en 10.000 millones de euros. La próxima semana, el gestor ha convocado una reunión extraordinaria del consejo para aprobar su propuesta para el próximo periodo regulatorio (DORA III), en el que anticipa un incremento en las tarifas para financiar este plan, que contempla la ampliación y mejora de varios aeropuertos.



