Planas rechaza que Mercosur constituya una “amenaza” a pesar de las manifestaciones del sector agrario.

Acuerdo comercial

Los Veintisiete otorgan protecciones más beneficiosas para los productores agrícolas de Europa.

GRAFCAT6328. TARRAGONA, 08/01/2026.- Medio centenar de tractores bloquean este jueves el acceso al Puerto de Tarragona, en un acto organizado por el colectivo agrario Revolta Pagesa para reclamar que la Unión Europea no firme el acuerdo de libre comercio con Mercosur. EFE/Javier Díaz

Cerca de cincuenta tractores obstruyeron el jueves el Port de Tarragona durante una protesta de Revolta Pagesa.

Javier Díaz / EFE

Las Claves

  • Luis Planas defiende el pacto con Mercosur como una gran oportunidad geopolítica y económica para los sectores del aceite y vino españoles.
  • El respaldo de Italia resulta clave para alcanzar la mayoría cualificada necesaria y superar el bloqueo liderado por Francia contra el acuerdo.
  • Bruselas propone medidas de salvaguardia y compensaciones económicas para proteger productos sensibles como la ternera, el pollo, los cítricos y el azúcar.
  • Agricultores en Catalunya protestan contra el tratado denunciando competencia desleal y falta de controles sanitarios en las importaciones de alimentos del Mercosur.

El titular de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, afirmó este jueves que el pacto con Mercosur representa una “gran oportunidad” para la UE y para España, y opina que “es un grave error verlo como una amenaza”, según la visión de las mayores asociaciones del campo, quienes han organizado protestas debido a esta razón y ante las probables reducciones presupuestarias en la PAC (Política Agrícola Común).

El responsable de Agricultura apoya el acuerdo mercantil entre Europa y las naciones principales de América Latina (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) debido a que, según su visión, su trascendencia geopolítica se ha incrementado tras los eventos entre Estados Unidos y Venezuela; además, sostiene que resultará sumamente beneficioso para el sector agroalimentario español, sobre todo para productos como el aceite de oliva o el vino, los cuales sufren actualmente un sobrecoste por aranceles en sus exportaciones a EE.UU.

Italia paralizó el acuerdo, sin embargo, actualmente su respaldo positivo basta para vencer las dudas de Francia.

Este convenio, que posiblemente se suscriba la próxima semana, daría paso a la formación de un espacio de libre intercambio para más de 700 millones de ciudadanos y anularía los gravámenes del 90% de los envíos europeos. Francia ha comandado, hasta la fecha, a un conjunto de estados de la UE para obtener una minoría de bloqueo, junto a Polonia, Hungría, Austria e Italia, si bien Roma se encuentra actualmente decidida a sumarse a la facción pro-Mercosur, en compañía de Alemania, Países Bajos, España y las naciones escandinavas.

El punto fundamental reside en las denominadas acciones de salvaguardia, una herramienta defensiva analizada por Bruselas en favor de los productores agrícolas europeos. Durante diciembre se acordó que la Comisión Europea debía realizar indagaciones (y, de ser necesario, ejecutar acciones de compensación) ante un incremento en las compras externas provenientes de las naciones del Mercosur de ciertos bienes delicados que alcance el 8% respecto al promedio registrado en el trienio previo o bien si el coste de tales adquisiciones resultara como mínimo un 8% más bajo que el del artículo europeo equivalente.

Dentro de los artículos delicados del listado se hallan comestibles como el pollo, la ternera, los huevos, los cítricos y el azúcar. Si la Comisión decidiera que se está originando un perjuicio a los productores europeos, se podrían interrumpir transitoriamente los beneficios mercantiles para estas adquisiciones externas.

En un principio, Bruselas y los distintos ejecutivos pretendían que ese porcentaje se situara en el 10%, si bien la Eurocámara abogaba originalmente por un tope más exigente del 5%. Al final se estableció en el 8%, aunque se prevé que este número baje al 5% para tratar de calmar las inquietudes de ciertos estados reacios al convenio, sobre todo Italia. A causa de su importancia poblacional, el visto bueno de los delegados de Italia es clave para desatascar el pacto. En un esfuerzo final por persuadirlos, Bruselas acogió el miércoles pasado a los titulares de Agricultura de la UE con el objetivo de plantear un adelanto de hasta 45.000 millones de las subvenciones contempladas en las próximas partidas de la PAC.

Los representantes de las naciones integrantes ante la Unión Europea tienen programado un encuentro este viernes. De alcanzarse un acuerdo común, estarían en condiciones de otorgar la autorización para que la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen suscriba en representación de los 27 el convenio de asociación y el pacto de libre comercio, ambos documentos que requieren la aprobación del grupo mediante mayoría cualificada, lo cual implica el respaldo de un mínimo de 15 estados que representen el 65% de los habitantes de la UE (lo que explica la relevancia del sufragio positivo de Italia). Francia continúa oponiéndose al tratado y su mandatario, Emmanuel Macron, queda en una posición solitaria tras el aval otorgado por Giorgia Meloni.

Al mismo tiempo, a pesar de la petición de tranquilidad del ministro Planas, el gremio continúa con las movilizaciones. En Catalunya, cerca de sesenta tractores y multitud de agricultores se reunieron el jueves a mediodía en la conexión del Eje del Llobregat (C-16) con el Eje del Lluçanès (C-62). Los productores denuncian que el pacto UE-Mercosur facilitaría “importar comida de fuera sin ningún tipo de control mientras que los agricultores de aquí estamos sometidos a todas las normativas europeas”. “Por mucho que el Gobierno nos diga que sí que hay controles, es imposible”. Agregan y consideran que la UE es “muy hipócrita” debido a que “quiere permitir que se importe cualquier cosa producida de cualquier manera, es un engaño flagrante”.

Del mismo modo, aproximadamente cincuenta tractores interrumpieron la autopista A-2 al pasar por Fondarella. Por otro lado, el Gremi de la Pagesia opina que el convenio podría causar un impacto “devastador” en la industria. Según el vocero de la agrupación, Jordi Ginabreda, es “malo para el campo, pero también para la ciudadanía, puesto que juega con la seguridad alimentaria”. “Llegarán alimentos del Mercosur hechos con productos que aquí son ilegales”, manifestó. El viernes se resolverán las incertidumbres. 

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