Ni Liam Conejo Ramos ni un espontáneo: revelada la identidad del niño al que Bad Bunny ha entregado un Grammy en la Super Bowl
Super Bowl
El artista puertorriqueño protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche al entregar un Grammy a un niño que apareció junto a él sobre el escenario

Niño Super Bowl

Una semana después de hacer historia al convertirse en el primer artista en ganar el Grammy a Álbum del Año con un disco íntegramente en español —DeBÍ TiRAR Más FOTOS—, Bad Bunny volvió a marcar un nuevo hito al ser el primer solista latino de habla hispana en encabezar el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl. Un show que compartió escenario con artistas como Lady Gaga y Ricky Martin, y que sirvió para reivindicar con fuerza sus raíces puertorriqueñas.
Vestido de Zara, de blanco, y con una versión caribeña del uniforme de fútbol americano —con el apellido materno, Ocasio, y el número 64 a la espalda—, el artista protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche al entregar un Grammy a un niño que apareció junto a él sobre el escenario. La escena desató de inmediato un intenso debate en redes sociales sobre la identidad del menor y el significado simbólico del gesto.

Tras la retransmisión, algunos usuarios comenzaron a especular que el niño podría ser Liam Conejo Ramos, un menor cuyo caso saltó a los titulares hace unas semanas tras ser detenido por agentes del ICE para usarlo como cebo para atraer familiares. La hipótesis se viralizó rápidamente, alimentada por el contexto político y social que envolvió el espectáculo, marcado por referencias a la identidad, la migración y la infancia.
Sin embargo, otras voces —incluidos seguidores del propio artista— defendieron una lectura distinta: que la escena funcionaba como una representación simbólica en la que Bad Bunny se entregaba el Grammy a sí mismo de niño, como metáfora de que persiguiera sus sueños, los orígenes humildes y el largo camino recorrido hasta llegar a uno de los escenarios más influyentes del mundo.

Esta última interpretación es la que finalmente sería la correcta, ya que el menor que aparece en la actuación es Lincoln Fox, un actor infantil cuyos padres han confirmado en redes sociales (@the_lincfox) que encarnó a Benito Martínez en su niñez, como parte de una puesta en escena planificada. “Voy a recordar este día para siempre. Ha sido un honor”, escribió el joven intérprete tras la actuación en sus redes sociales.
Otro de los grandes momentos del espectáculo llegó cuando el artista comenzó a nombrar uno a uno los países de América, mientras al fondo se proyectaban sus banderas y una legión de bailarines ocupaba el escenario. En la gran pantalla del estadio, un mensaje en inglés reforzaba el tono del acto: “The only thing more powerful than hate is love” (“Lo único más poderoso que el odio es el amor”). El Conejo Malo también mostró ante la cámara un balón de fútbol americano en el que podía leerse “Juntos. Todos somos América”.
La actuación no tardó en generar reacciones políticas. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, la calificó como “una de las peores de la historia”. “No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo y el baile es repugnante”, afirmó el mandatario.

