Agrikola.AI desarrolla una tecnología pionera para evitar pesticidas
Mundo empresarial
La empresa ultima una ronda de 600.000 euros tras desarrollar una tecnología pionera para evitar pesticidas que contaminan

Ricard Pardell, con el aparato fungicida que ha desarrollado

Las nuevas tecnologías pueden ser un aliado para la producción de alimentos respetuosos con la salud y con el medio ambiente. Un ejemplo es la empresa Agrikola.AI, con sede en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), que ha ideado una combinación de tecnologías para proteger cultivos de huerta. “Hemos desarrollado un sistema fungicida que utiliza radiación ultravioleta en vez de fungicidas químicos”, comenta el fundador y consejero delegado, Ricard Pardell.
Tras salir en el 2023 de la compañía de robótica aplicada a la agricultura en la que trabajaba desde hacía cuatro años, Pardell decidió emprender en el ámbito de las deeptech que crean soluciones tecnológicas para una agricultura más sostenible. A mediados del año pasado, la startup finalizó el desarrollo de su producto con aportaciones de capital propio, de una aceleradora holandesa y una ayuda de 100.000 euros de Acció.
La firma de Sant Cugat prueba su tecnología en huertos de Ametller Origen y Vilaeco
“A lo largo del año pasado se unieron varios ángeles inversores y actualmente estamos ultimando una ronda de 600.000 euros”, agrega el fundador. A pesar de su corta trayectoria, la empresa ya ha sido reconocida con el premio AgroBank a la mejor explotación agraria sostenible.
Con una valoración de 1,8 millones y una patente propia, Agrikola.AI ofrece tres soluciones tecnológicas para controlar los hongos de cultivos de huertas: un aparato fungicida que proyecta radiación ultravioleta, un robot autónomo que utiliza el internet de banda ancha de Starlink y un software en la nube que automatiza las tareas del robot con el objetivo de facilitar el trabajo que llevan a cabo los agricultores.
Hasta ahora han iniciado dos proyectos piloto que concluirán este trimestre: uno en el delta del Llobregat, en huertos ecológicos de Vilaeco, y otro en el Maresme, en cultivos gestionados por Ametller Origen. Este año, la compañía prevé empezar a monetizar el servicio, tanto mediante la venta del robot como a través de la plataforma cloud que ha desarrollado, basada en un modelo de software como servicio.