La agencia de calificación crediticia Standard & Poors (S&P) avala las líneas generales de la reforma de financiación autonómica presentada por el Gobierno, pese a dudar de que pueda salir adelante. Una de sus consideraciones es que el plan no generará nuevas diferencias entre comunidades autónomas, sino que, al contrario, reducirá las actuales.
“Siempre habíamos observado que esas diferencias de financiación no eran explicables”, ha indicado Alejandro Rodríguez Anglada, director del equipo de soberanos y finanzas públicas en S&P Global, en un encuentro con la prensa este martes en Madrid.
Según las estimaciones del Gobierno, que la agencia de calificación da por buenos, la horquilla entre los recursos de las diferentes comunidades autónomas se reducirá a la mitad. Es lo que el directivo de S&P califica como “el gap entre la mejor y peor financiada”.
La agencia de calificación considera que la reforma será positiva para la situación crediticia de todas las comunidades autónomas, al elevarse al 55% la parte del IRPF que recaudan y al 56,5% la de IVA, frente al 50% actual.
Los elementos negativos consisten en menos recursos para el Estado por casi 21.000 millones de euros y posibles complejidades en la gestión de las partidas. A eso se añade la dificultad para que la reforma prospere. “Necesita su aprobación en el Parlamento mediante una ley orgánica”, ha recordado Rodríguez Anglada.
La oposición política también tendrá carácter territorial. “Algunas regiones podrían oponerse a la reforma basándose en su percepción de injusticia en su tratamiento relativo, aunque según la propuesta ninguno de ellos perdería recursos con la reforma” indica S&P.
“Es difícil imaginar un efecto negativo por sí mismo”
Para el responsable de deuda pública de la agencia, “el sistema está diseñado para reducir las diferencias entre comunidades autónomas, y con los datos sobre la mesa en general ocurre”. Las comunidades mejor financiadas, Cantabria y Extremadura, “son las que tienen menor aumento de recursos”, frente al incremento para las peor financiadas. “Es difícil imaginar un efecto negativo por sí mismo”, añade.
En todo caso, “son recursos que no salen de la nada” y que harán que el Estado pierda “margen de actuación” en un momento de “fuertes presiones de gasto” asociadas a la defensa y al envejecimiento de la población, señala.
Los problemas de Catalunya para financiarse en los mercados
S&P considera además que ni la reforma de la financiación ni la condonación de deuda autonómica son por sí mismas suficientes para que Catalunya vuelva a financiarse en los mercados. “Dependerá del comportamiento, de las decisiones y de la disciplina fiscal” de la propia comunidad autónoma, afirma.
Catalunya forma parte de las comunidades autónomas que tienen limitadas al 10% su financiación en los mercados al no cumplir varios criterios objetivos. Las condiciones son cerrar sus cuentas del 2024 en equilibrio o superávit presupuestario y, en segundo lugar, que su nivel de endeudamiento respecto a su PIB regional no sea superior al 19,5%.
Tras la condonación, Catalunya seguirá siendo la tercera comunidad más endeudada. “Pensamos que la condonación no es por sí mismos suficiente para la vuelta a los mercados”, considera S&P. Es una situación parecida a la de Valencia y Murcia.
Sobre la contabilidad nacional, Marko Mrnsik, director de deuda soberana de S&P, pronostica que la deuda española bajará del 100% del PIB este año. Sin embargo, avisa, “el país está perdiendo una oportunidad”, ya que “no se está aprovechando la coyuntura favorable para reducir su déficit de una manera contundente”.

