El músculo comercial chino aguantó el frente arancelario con más exportaciones y un superávit récord, más que billonario, en el 2025. El gigante asiático elevó las ventas al exterior un 3,2%, hasta los 3,77 billones de dólares, unos 3,23 billones de euros, mientras que las importaciones quedaron estables en los 2,58 billones de dólares, o 2,21 billones de euros.
El superávit comercial, la diferencia entre exportaciones e importaciones, alcanzó un récord de 1,189 billones de dólares, unos 1,02 billones de euros, tras dispararse un 20% respecto al año anterior.
El comercio con EE.UU. Se resintió con fuerza con la entrada en vigor de las tasas de Donald Trump. Las exportaciones al país se hundieron un 20% interanual, con unas ventas de unos 360.000 millones de euros. Las importaciones, lo que China compró a EE.UU., se contrajo un 14,6%, hasta los 120.000 millones de euros.
Vende más a la UE y le compra menos
China compensó la caída del negocio con EE.UU. Con más exportaciones a otros países. Es el caso de la Unión Europea, a la que vende un 8,4% más, con 480.300 millones de euros. En el lado contrario, importó menos desde la región, un 0,4% por debajo del año anterior, con 230.000 millones.
También inundó a sus socios con producto: a la región de Asean exportó un 13,4% más, con más de 570.000 millones. Este año “El entorno sigue siendo sombrío y complejo” por la desaceleración mundial y la fragmentación geopolítica, ha declarado Wang Jun, subdirector de la autoridad aduanera. Sin embargo, “con socios comerciales más diversificados y una mayor resiliencia, las bases del comercio chino se mantienen sólidas”, ha añadido.
El tramo final del año fue igualmente positivo para los intereses de Pekín. Si en noviembre ya había alcanzado el billón de dólares en superávit, en diciembre mantuvo el impulso con un crecimiento de las exportaciones del 6,6%, hasta rondar los 307.000 millones de euros. Las importaciones volvieron a aumentar por debajo, con un 5,7% más y 209.000 millones.

