Economía

Hacienda plantea un incentivo progresivo para las empresas que contraten empleados con salarios superiores al SMI.

Laboral

El planteamiento para integrar a la patronal en el pacto relativo al aumento del sueldo base requiere igualmente defender la ocupación y acrecentar la cantidad de asalariados que cobran retribuciones superiores al SMI.

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d

Fernando Sánchez - Europa Press / Europa Press

El planteamiento aguardado mediante el cual el Gobierno busca sumar a la patronal al consenso relativo a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) ya se ha materializado. Consiste en una rebaja en el impuesto de Sociedades ligada a un crecimiento de los equipos de trabajo y de las remuneraciones, la cual podría cubrir incluso el 100 % del coste extra derivado de la elevación del SMI.

 

Tendrán acceso aquellas compañías donde los costes salariales representen una proporción considerable de sus gastos, siempre que conserven su equipo y eleven la cifra de empleados con sueldos superiores al SMI.

Esta es la recapitulación del proyecto diseñado por el Ministerio de Hacienda, al que ha podido acceder Guyana Guardian. Para empezar, acota las sociedades que podrán beneficiarse de estas deducciones. Consiste en los negocios más perjudicados por las alzas del SMI. Puntualmente, se aclara que son aquellas donde la inversión en trabajadores excede el 70% de los gastos totales.

Esta propuesta se restringe a las compañías en las que los costes de plantilla excedan el 70% del global. 

Desde ese momento, se definen los criterios para beneficiarse de las ayudas, vinculados a la preservación de la totalidad del personal y, adicionalmente, a su expansión con empleados cuyas remuneraciones excedan el salario mínimo. Dichas ampliaciones consistirán en al menos un contratado a jornada completa por un ejercicio anual en firmas con menos de cien trabajadores, y en un 1% del equipo, con un suelo de dos operarios, en el caso de organizaciones con cien o más asalariados.

El proyecto establece que, además de incrementar el grupo de empleados con sueldos que superen el SMI, debe igualmente crecer o al menos estabilizarse el volumen total de trabajadores. Asimismo, dichas ampliaciones tienen que conservarse a lo largo de las dos anualidades posteriores.

El proyecto se debatirá este jueves en el encuentro de Trabajo con la patronal y los sindicatos 

Tras fijar los requisitos, se proponen deducciones en el impuesto de Sociedades que se aplican de forma gradual según el incremento de personal que cada compañía lleve a cabo.

Específicamente, si el crecimiento de la cifra de empleados con salarios superiores al SMI sube aunque por debajo del 5%, el incentivo se calculará aplicando un 0,25 al incremento bruto anual del SMI. En caso de que la subida de personal oscile entre el 5 y el 10%, la deducción se obtendrá al multiplicar dicha cifra por 0,5. Cuando el incremento ronde entre el 10 y el 15%, se aplicará un factor de 0,75, y por último, si alcanza o supera el 15%, el coeficiente de multiplicación será 1.

Un componente adicional de la iniciativa establece que dichos aumentos y la conservación del personal deben perdurar por un mínimo de dos ejercicios tras la conclusión del ciclo fiscal en el que se aminoró la base imponible. Asimismo, se indica que bajo ninguna circunstancia la base imponible podrá arrojar un saldo negativo.

Así, se materializa la propuesta presentada por el Ministerio de Trabajo el pasado lunes durante la negociación social, donde se sugirió la creación de un estímulo para persuadir a la CEOE de integrarse finalmente al acuerdo. La intención es evitar que las compañías se limiten al SMI, fomentando en su lugar una motivación para elevar las remuneraciones superando el sueldo mínimo. Se trata de un aspecto subrayado en el reciente análisis del comité de expertos del SMI, señalando que dicha retribución se ha vuelto una de las más habituales, lo cual derivaba en una restricción de los ingresos para empleados cualificados y experimentados que deberían optar a compensaciones superiores.

De cualquier forma, esta es la iniciativa que este jueves el Ministerio de Trabajo expondrá en la mesa de negociación del SMI, con el objetivo de vincular a la patronal al pacto sobre el incremento previsto del 3,1%. Esto supondría un hecho inédito, pues en las recientes subidas la CEOE siempre se ha distanciado, pero esta vez Trabajo está poniendo todo su empeño. Primero, a través de la indexación de los contratos que Hacienda detuvo, y ahora mediante esta otra opción, la bonificación en el impuesto de Sociedades.

Jaume Masdeu Burch

Jaume Masdeu Burch

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Redactor jefe de la sección de Economía de Guyana Guardian

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