La Fed pausa los tipos después de tres recortes en la primera reunión tras la querella contra Powell
Política monetaria
La Reserva Federal no mostró prisa alguna por pegar otro tijeretazo, a pesar de la presión de Trump incluso por la vía penal, y no se atisban cambios inminentes

Los dos presidentes, Jerome Powell de la Reserva Federal, y Donald Trump de Estados Unidos, escenifican la pareja imposible

La intimidación, incluso por la vía de la denuncia penal, sigue sin funcionar. La Reserva Federal (Fed) dio muestras de poca urgencia y mantuvo los tipos de interés en el mismo rango (3,5-3,75%), tras la primera reunión de dos días del 2026. Esta decisión supone romper con la dinámica de tres recortes establecidos a finales del 2025.
No solo era la primera reunió del banco central estadounidense este año. También era la primera que se celebra después de que hace un par de semanas el Departamento de Justicia (DOJ) comunicara que ha abierto una investigación penal contra Jerome Powell, presidente de la Fed, por el incremento de las obras de reforma de la sede central de la Reserva Federal y si mintió en una comisión del Congreso sobre esta cuestión.
Antes de hablar del precio del dinero, la rueda de prensa empezó en el terreno judicial. Una vez que supo de la denuncia, Powell rompió su línea de contención y aseguró que esa táctica solo buscaba marginar las necesidades de los ciudadanos con la intimidación política. Este miércoles no quiso entrar en ese asunto con la excusa clásica del hoy no toca. Sí dejó una respuesta: “No hemos perdido la independencia de la Fed. No creo que la perdamos”.
Powell no responden sobre la denuncia penal y defiende que fuera al Supremo a la vista por Lisa Cook
Además, solo hace siete días que se vio en el Tribunal Supremo el caso por la decisión de Trump de echar de forma fulminante a la gobernadora Lisa Cook por un supuesto fraude hipotecario que ella niega. Magistrados de ambos espectros ideológicos dieron la impresión de que Cook continuará en su puesto, como ya ordenaron los juzgados de primera instancia.
Que el presidente de la Reserva Federal acudiera a esa vista provocó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, le criticara por ser una inferencia política. Powell replicó este miércoles que había un precedente (Paul Volcker en 1985) y lo consideró apropiado. “Es el caso legal más importante la historia de la Reserva Federal”, sostuvo.
En este contexto de claro ataque desde la Casa Blanca a la Fed por el atrevimiento de denegar las continúas peticiones de una rebaja de los tipos, el gran anuncio de la política monetaria, ya más que pronosticado, se vio ensombrecido por cómo Powell aguantaba el pulso.
Así que una vez más haciendo oídos sordos a las exigencias de Trump, la Fed pausó los tipos si bien con la misma división que se ha producido en las últimas reuniones. Diez votos a favor y dos en contra, los de Stephen Miran y Christopher Waller. Esta vez, en lugar de medio punto, pidieron una rebaja de solo un cuarto.
Los indicadores sugieren a la Fed que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido. “El incremento de puestos de trabajo permanece bajo y el índice de desempleo muestra signos de estabilización”, indicó Powell. La inflación se mantiene algo elevada, añadió. Pero destacó que en su lenguaje desaparece la idea en la que previamente se recalcaba que veían un riesgo mayor de un debilitamiento del mercado laboral que de una inflación más alta. A partir de aquí se reforzó la idea de una aproximación más paciente a la política monetaria.
Los expertos creen que no habrá recortes hasta junio, cuando el actual presidente de la Fed ya no estaría al mando
La cuestión que estaba menos clara consiste en saber cuánto tiempo se prolongará este paréntesis. Según los expertos, lo que se espera es un recorte de dos cuartos de punto a lo largo del 2026. Pero todo apunta a que no será antes de junio. Esto significaría que Powell, cuyo mandato expira en mayo y solo hay otras dos reuniones en su presidencia –al sucesor le aconsejo que se quede “al margen de los políticos electos”–, ya no vería más tijeretazos. “Estamos bien posicionados después de tres recortes, dejemos que hablen los datos”, remarcó.
Los responsables de la Fed, que no ocultaron en otras ocasiones su preocupación por la debilidad del mercado laboral, parecen sentir ahora que no se ha de tener prisa por rebajar los tipos, a pesar de que “aún hay algunas tensiones entre empleo inflación”, respondió Powell.
“El panorama de la actividad económica ha mejorado desde la anterior reunión. La economía nos ha sorprendido por su fortaleza” recalcó como muestra de calma antes de adoptar nuevas decisiones.
Esta era su postura, sobre todo porque se enfrentan a la perspectiva, en buena medida por la política arancelaria del gobierno, de tener otro año de inflación muy por encima de su objetivo del 2%. El 2025 cerró con un persistente índice de precios situado en el 2,7%,, por encima de la meta marcada, mientras las encuestas muestran que los ciudadanos se quejan por el encarecimiento de la cesta de la compra.
La confianza de los estadounidenses se desplomó al nivel más bajo en doce años, en medio de la preocupación de los consumidores por los precios y el pesimismo sobre el mercado laboral.
Según el centro de estudios de la Conference Board, el índice de confianza del consumidor cayó 9,7 puntos en enero, del 94,2 de diciembre al actual 84,5. Este índice está en la actualidad por debajo del alcanzado durante la crisis de la pandemia, cuando el índice de paro trepó al 15%, mientras en el pasado mes estaba en el 4,4%. Powell reconoció ese enfado, pero recalcó que “el consumo se ha mostrado muy resiliente”.