Economía

Bruselas elimina los gravámenes a Seat por el Cupra Tavascan que fabrica en China.

Estrategia industrial

La Comisión Europea establecía un impuesto adicional del 20,7% sobre los productos importados por la UE.

El modelo Cupra Tavascan en el Automobile Barcelona del 2023

El modelo Cupra Tavascan en el Automobile Barcelona del 2023

Francesc Pla

Seat logró este martes un acuerdo con la Comisión Europea que le permite exportar su vehículo eléctrico fabricado en China sin pagar aranceles, dejando así de venderlo con pérdidas como hasta ahora. La empresa catalana, propiedad del grupo Volkswagen, registró pérdidas operativas de 22 millones en el tercer trimestre y vio cómo casi se desvanecían los beneficios acumulados en los primeros nueve meses de 2025, con una caída del 96%. Fuentes de Seat indicaron que “estos aranceles tuvieron un impacto significativo en los resultados y el rendimiento” durante el 2025.

El acuerdo entre la Comisión y Volkswagen Anhui, la empresa conjunta de la firma alemana en China, y Seat, que produce el modelo Cupra Tavascan, autoriza la exportación de este deportivo eléctrico “al precio mínimo de importación propuesto o por encima de él”. Seat se obligó a conservar el precio de venta actual sin reducirlo al nivel de las marcas chinas, como elemento esencial del pacto. La Comisión Europea determinó que el precio mínimo propuesto por Volkswagen (Anhui) para este modelo específico no perjudicaría a la industria de la UE. También se estableció un límite en la cantidad de vehículos que pueden exportarse.

Volkswagen (Anhui) igualmente ha asumido la obligación de restringir sus niveles de importación

Representa un acuerdo de gran relevancia, el cual surge en medio de inestabilidades geoeconómicas y tras la disposición de Bruselas para solucionar el conflicto relativo a los automóviles eléctricos de bajo coste que China envía a la UE. De acuerdo con informantes de la compañía, a partir del momento en que la UE inició la imposición de gravámenes a las entradas de coches eléctricos de batería originarios de China, sus envíos hacia la UE han experimentado un impuesto extra del 20,7%, sumado al arancel de aduanas habitual del 10%.

Hace unas semanas, la Comisión presentó una opción para los fabricantes que buscan evitar los aranceles. Bruselas publicó una guía con pautas para aceptar las ofertas de precios mínimos de las empresas de vehículos eléctricos con sede en el gigante asiático, las cuales, si aceptan este sistema, no enfrentarán las altas tarifas de represalia de la UE.

Además de vender a un precio mínimo de importación –cuyo monto no se ha revelado–, Volkswagen (Anhui) se ha comprometido a restringir sus volúmenes de importación. Asimismo, invertirá en “proyectos importantes relacionados con los vehículos eléctricos de baterías” para respaldar la nueva estrategia industrial de la UE Made in Europe y fomentar “el cumplimiento de los objetivos de transición climática de la UE”, según un comunicado.

La Comisión Europea mantiene la opción de que distintas empresas perjudicadas por estos gravámenes resulten favorecidas por tal resolución, si bien tendrán que acreditar un “nexo objetivo entre sus actividades y el producto objeto de reconsideración”. Esto es, aquellos automóviles eléctricos fabricados en China por marcas automotrices europeas.

Anna Buj Cussó

Anna Buj Cussó

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Bruselas

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Delegada en Bruselas. Antes, responsable de la oficina en Italia y el Vaticano de Guyana Guardian y RAC1 (2018-2024). Es la autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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