La UE limitará la preferencia europea a sectores estratégicos como la defensa, el espacio o la IA
Cumbre de Alden Biesen
Costa asegura que el 'Buy European' no contradirá los acuerdos comerciales del bloque

Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, durante la rueda de prensa tras la cumbre

La Unión Europea perfila la idea de aplicar una preferencia europea selectiva para proteger sectores estratégicos de la industria comunitaria. Según el presidente del Consejo Europeo, António Costa, durante el retiro informal de líderes de este jueves en el castillo belga de Alden Biesen hubo un “amplio consenso” entre los líderes de los Veintisiete por apostar por el Buy European, pero hacerlo solamente de forma puntual, en sectores específicos y de manera temporal para evitar que se convierta en la norma.
“Por supuesto, debemos utilizar este concepto de preferencia europea, pero teniendo en cuenta nuestros compromisos en materia de acuerdos comerciales”, ha apostillado el exprimer ministro portugués ha explicado este viernes, en una conversación con un reducido grupo de corresponsales, entre ellos, Guyana Guardian. Estos sectores a los que apunta la UE son la defensa, el espacio, las tecnologías limpias, la computación cuántica, la inteligencia artificial y los sistemas de pago.
Todo ello no está cerrado, sino que se seguirá debatiendo en la cumbre de líderes europeos del mes de marzo. Requiere más reflexión porque el asunto había generado una enorme división entre varios de los Estados miembros, y Costa está abierto a darles más margen.
El francés Emmanuel Macron, el principal defensor de estas políticas, ha intentado abanderar esta propuesta para dar un trato de favor a las empresas europeas, sobre todo en la contratación pública, y levantar más inversión para crear competidores. Insiste en que no se trata de “proteccionismo”, sino de que la UE se proteja de la competencia como China o EE.UU..
Sin embargo, el alemán Friedrich Merz no lo ve con tanto ímpetu. Tampoco la Italia de Giorgia Meloni. Son potencias básicamente exportadoras, que ven con temor la tentación proteccionista francesa. Otros países nórdicos y bálticos habían apuntado en una carta que esta preferencia europea corría el riesgo de crear todavía más papeleo y lastrar los esfuerzos de simplificación de la UE.
La salida que se vislumbra es este término medio. Preferencia europea sí, pero acotada. Es lo que la mayoría de líderes europeos comunicaron ayer a Costa. “Los sectores a los que todo el mundo mira son básicamente los mismos”, ha explicado el portugués. Y ha insistido: “Todo el mundo ha entendido y ha dicho que esta preferencia europea no puede contradecir nuestra agenda de comercio internacional y que la UE debe continuar siendo el bloque más dinámico y comprometido del mundo”.
