Historias de éxito

Eva Egea, madre a los 20 años y emprendedora: “Nunca pensé en dejar de trabajar por ser madre: la maternidad me potenció personal y profesionalmente”

Crader Digital

Su experiencia evidencia que criar y emprender pueden avanzar juntos cuando existe libertad y flexibilidad

Eva Egea durante una presentación

Eva Egea durante una presentación

Yamir

El relato de Eva Egea es distinto al habitual. No empieza en una gran oficina, ni en un despacho acristalado, ni con una carrera convencional. Empieza a los 19 años, cuando decidió emprender por necesidad, convicción y valentía. Empezó en el marketing digital para ganarse la vida mientras estudiaba, sin saber que estaba abriendo la puerta a un futuro que le daría independencia, estabilidad y un propósito propio. Cuando quedó embarazada con solo 20 años, en lugar de frenar, aceleró. El nacimiento de su primer hijo fue el momento en el que fundó su primera empresa. “He sido madre y he trabajado igual”, recuerda con naturalidad. “Nunca pensé que debía dejar de hacerlo”. Su historia demuestra que la maternidad no tiene por qué ser un freno, y que, bien acompañada y bien entendida, puede convertirse en un impulso personal y profesional.

He sido madre y he trabajado igual. Nunca pensé que debía dejar de hacerlo”

Eva Egea

Madre y emprendedora

Eva Egea creó su empresa mientras su bebé dormía, aprovechando cada intervalo libre para avanzar con los clientes. Explica que, como al principio su hijo no fue a la guardería, su realidad era que trabajar con él en brazos, o mientras hacía una siesta, era simplemente lo normal. Su casa era su oficina. Ella marcaba los tiempos. Y esa rutina le permitió disfrutar sin renunciar. “Nunca me planteé dejar de trabajar. A mí el trabajo me motiva muchísimo. Me hace sentir bien”. Para ella, criar y emprender no eran dos mundos opuestos, sino dos partes de su identidad que convivían sin conflicto.

Criar y emprender no eran dos mundos opuestos para Eva Egea
Criar y emprender no eran dos mundos opuestos para Eva Egea

La sorpresa llegó cuando su hijo empezó el colegio. Allí descubrió que su realidad no era la común. “Me di cuenta de que la mayoría que iba a buscar a los niños no eran los padres o las madres que trabajaban, sino los abuelos o mujeres que habían renunciado a su carrera. Me dio tristeza. Pensé que si decides ser madre, también deberías poder estar con tus hijos”. Ese contraste fue el punto de inflexión que reforzó su misión: demostrar que la conciliación no es una utopía, sino una forma de organizarse distinta, más humana y flexible.

Me di cuenta de que la mayoría que iba a buscar a los niños no eran los padres o las madres que trabajaban, sino los abuelos o mujeres que habían renunciado a su carrera. Me dio tristeza”

Eva Egea

Madre y emprendedora

Su empresa, enfocada en la publicidad digital para negocios, creció mientras ella también lo hacía como madre. Con el tiempo, su trabajo le dio una estabilidad de clientes que la impulsó a seguir formándose, aprendiendo y ampliando conocimientos. En paralelo, llegó su segundo hijo, que removió una nueva inquietud: acompañar a otras mujeres. Así nació la rama de formación. “Empecé a formar a madres en marketing digital. Muchas buscaban lo que yo encontré: una profesión que les permitiera trabajar sin perderse la crianza”. Para Eva Egea, enseñar a otras mujeres significaba darles herramientas reales, no solo para emprender, sino para recuperar una identidad profesional que a menudo se diluye al ser madre.

Eva Egea exponiendo
Eva Egea exponiendo

Su visión sobre la conciliación se ha ampliado con los años y con las conversaciones que mantiene con otras madres. Considera que parte del problema no es solo el horario rígido o la falta de teletrabajo, sino la cultura laboral que aún percibe la maternidad como una complicación. “Cada vez que una mujer da la noticia de que está embarazada, parece que en la empresa se acaba el mundo”, explica. Su propuesta es clara: más flexibilidad, más confianza y más individualización. Cree que el primer año de vida de un bebé debería ser más compatible con el teletrabajo y que las empresas ganarían fidelidad si ofrecieran políticas reales de conciliación. “Una madre implicada va a hacer su trabajo igual o mejor. Lo que necesita es un horario que se adapte, porque cada bebé es distinto”.

Una madre implicada va a hacer su trabajo igual o mejor. Lo que necesita es un horario que se adapte, porque cada bebé es distinto”

Eva Egea

Madre y emprendedora

Su crecimiento profesional va en paralelo al personal. Ha aumentado clientes, ingresos y visión de futuro. Pero, sobre todo, ha cambiado su forma de entenderse a sí misma. “Soy muy exigente y siempre pienso que puedo mejorar. No soy la misma persona que hace seis años, ni quiero serlo”. Su objetivo es claro: seguir creciendo, afrontando los problemas con más facilidad y aprendiendo de cada situación.

Su objetivo es claro: seguir creciendo, afrontando los problemas con más facilidad y aprendiendo de cada situación
Su objetivo es claro: seguir creciendo, afrontando los problemas con más facilidad y aprendiendo de cada situaciónRAY

Eva Egea es consciente de que su historia no es la de todas, pero quiere que sea una posibilidad para muchas. Que otras mujeres sepan que la maternidad no tiene por qué colocarte en segundo plano. Que crear un proyecto propio puede darte la libertad que el sistema laboral aún no ofrece. Que ser madre y ser profesional no son caminos incompatibles. Y que, como ella misma resume, “la maternidad no me ha frenado. Me ha dado impulso para crecer más, para ser mejor y para no olvidarme de mí”.

Lecciones de Vanguardia

Eva Egea, madre y emprendedora

“Pon foco en una cosa y no te rindas. Los primeros años son duros y te enseñan lo necesario para continuar y conseguir grandes resultados. El límite siempre va a estar en ti. En la capacidad de ver soluciones y enfocarte en ellas”.

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