Cinco siglos de historia para defender el presente y futuro de los oficios en Catalunya
Consell de Gremis
El Consell de Gremis agrupa a 45 gremios y representa a más de 200.000 trabajadores con un modelo de diálogo, influencia institucional y defensa del comercio de proximidad

Joan Guillén, presidente del Consell de Gremis
El Consell de Gremis de Catalunya es una de esas instituciones que explican, sin necesidad de grandes titulares, cómo se ha construido el tejido económico del país durante siglos. Algunos de los gremios que hoy forman parte de esta entidad cuentan con más de 500 años de historia documentada, una herencia que conecta directamente con los orígenes de la organización del trabajo artesanal y profesional en Catalunya. Desde los antiguos gremios de panaderos, floristas o comerciantes hasta actividades más recientes, todos comparten un mismo hilo conductor: la defensa del oficio, del conocimiento y de la actividad económica de proximidad.
Algunos gremios cuentan con más de 500 años de historia
Al frente del Consell de Gremis se encuentra Joan Guillén, su presidente desde hace siete años. Un periodo en el que la entidad ha vivido una transformación profunda, tanto en número como en capacidad de influencia. “Cuando empecé, el Consell estaba formado por 15 gremios; hoy somos 45”, explica. Subrayando un crecimiento que define como fruto del trabajo constante, la transparencia y la utilidad real para los gremios adheridos. Este crecimiento ha permitido ampliar la representación hasta alcanzar a más de 200.000 trabajadores y cerca de 25.000 puntos de actividad económica en todo el territorio.
El Consell de Gremis actúa como una gran plataforma común que agrupa gremios muy distintos entre sí, pero con problemáticas compartidas. La diversidad es una de sus fortalezas. “Aunque pueda parecer que sectores muy diferentes no tienen nada en común, al final los gremios comparten necesidades y retos similares”, señala Guillén. Esa pluralidad permite al Consell estar presente en múltiples ámbitos de decisión y convertirse en un interlocutor de referencia ante las administraciones públicas.
La movilidad en Barcelona es un tema clave para nosotros porque afecta directamente a la capacidad de trabajar de muchos gremios”

Uno de los grandes ejes de preocupación para la entidad es la movilidad, especialmente en la ciudad de Barcelona y su área metropolitana. La actividad diaria de miles de profesionales depende de que productos y servicios puedan llegar a tiempo y en condiciones adecuadas. “La movilidad en Barcelona es un tema clave para nosotros porque afecta directamente a la capacidad de trabajar de muchos gremios”, afirma Guillén. Desde el Consell se analizan de forma práctica los cambios urbanos, las zonas de carga y descarga y las nuevas regulaciones, con el objetivo de que las normativas se adapten a la realidad de la actividad económica y no al revés.
La influencia del Consell de Gremis no se basa en la confrontación, sino en el diálogo y la presencia constante. Guillén destaca que la entidad participa en todos aquellos espacios donde se debaten cuestiones que afectan a los gremios, desde alimentación y comercio hasta turismo o servicios. “Cuando una administración habla con el Consell de Gremis, sabe que está hablando con un interlocutor que representa una parte muy importante de la economía catalana”, asegura el presidente, poniendo en valor el peso institucional alcanzado en los últimos años.
Nos encontramos con comercios y talleres que funcionan bien, pero que no tienen continuidad porque no hay relevo”
Más allá de la movilidad, uno de los retos que más preocupa al Consell es la falta de relevo generacional en muchos gremios. A pesar de ser negocios rentables y con demanda, numerosos establecimientos se ven obligados a cerrar porque no hay profesionales que continúen el oficio. “Nos encontramos con comercios y talleres que funcionan bien, pero que no tienen continuidad porque no hay relevo”, lamenta Guillén. Esta situación está estrechamente ligada a la pérdida de prestigio de algunos oficios, una tendencia que el Consell quiere revertir apostando por la profesionalización y la valorización del conocimiento artesanal.
En este contexto, la entidad trabaja para impulsar iniciativas como la creación de una casa de oficios, un espacio pensado para formar, dignificar y atraer talento hacia profesiones que ofrecen estabilidad laboral y oportunidades reales de crecimiento. Guillén insiste en que muchos oficios permiten construir un proyecto de vida sólido y sostenible. “Entrar en un gremio es apostar por una profesión con continuidad, con contratos estables y con la posibilidad de ser titular de tu propio negocio”, afirma el presidente del Consell de Gremis de Catalunya.
El comercio de proximidad es otro de los pilares irrenunciables de la entidad. Para el Consell, los gremios no solo generan actividad económica, sino que definen la fisonomía y la calidad de vida de las ciudades. “Allí donde hay comercio de proximidad, hay más vida, más seguridad y más relación entre las personas”, destaca Guillén. Frente a la homogeneización del consumo y la compra impersonal, los gremios reivindican el valor del trato humano, del asesoramiento profesional y de la identidad propia de cada barrio y municipio.
Donde hay comercio de proximidad, hay más vida, más seguridad y más relación entre las personas”
Con cinco siglos de historia a sus espaldas y una mirada clara hacia el futuro, el Consell de Gremis se consolida como una institución clave para entender el presente y el mañana del tejido económico catalán. Una entidad que ha sabido crecer sin perder sus raíces y que sigue trabajando para que los oficios, lejos de desaparecer, encuentren su lugar en una sociedad en constante transformación.
