Historias de éxito

Fakia, el refugio creativo de Barcelona que invita a desconectar de la tecnología y volver a crear con las manos

Artes plásticas

El proyecto impulsado por Cristina Pineda propone talleres artísticos centrados en el proceso creativo y la experiencia compartida

Fakia apuesta por generar comunidad en torno a la práctica artística y la experiencia compartida

Fakia apuesta por generar comunidad en torno a la práctica artística y la experiencia compartida

Durante años, la creatividad ha sido el eje central de la vida profesional de Cristina Pineda. Productora audiovisual y fundadora de Possible Films, ha desarrollado su carrera en un entorno intensamente tecnológico, donde la innovación, los plazos ajustados y la presión constante forman parte del día a día. Con el paso del tiempo, sin embargo, esa misma realidad empezó a despertar en ella una inquietud cada vez más clara: la necesidad de recuperar espacios de creación más lentos, más físicos y también más humanos.

De esa reflexión personal nace Fakia, un proyecto que no busca competir con la tecnología, sino equilibrarla. “Vivimos rodeados de pantallas, algoritmos y estímulos constantes. Yo misma formo parte de ese mundo, pero sentía la necesidad de crear un lugar donde la creatividad volviera a pasar por las manos”. Lo que comenzó como una inquietud íntima acabó tomando forma como una propuesta abierta a la ciudad: un espacio de talleres artísticos que apuesta por la desconexión digital y por el proceso creativo como vía de bienestar ubicado en la Calle Hercegovina, 19, de Barcelona.

Cristina Pineda en el espacio donde se desarrollan los talleres de Fakia, concebido como un entorno creativo y acogedor
Cristina Pineda en el espacio donde se desarrollan los talleres de Fakia, concebido como un entorno creativo y acogedor

Fakia nace como una alternativa creativa y consciente frente a la hiperconexión digital

Cristina Pineda, fundadora de Fakia

El proyecto arrancó oficialmente en noviembre, aprovechando un local amplio y luminoso que ya formaba parte de la estructura de la productora. Además, lejos de buscar una gran expansión, Fakia se concibe como un lugar cuidado y pensado para que las personas se sientan cómodas desde el primer momento. “Queríamos que el espacio fuera acogedor, que no pareciera un taller frío o industrial. Aquí la gente viene a estar, a tomarse su tiempo”.

Esa idea de refugio creativo se traduce también en la forma de trabajar. Desde el primer día, la filosofía ha sido clara: en Fakia no se utilizan pantallas ni inteligencia artificial. “Aquí no entra la IA. Trabajamos con papel, pinceles y pigmentos. Más manos y menos algoritmos”. Una declaración de intenciones que también se refleja en el nombre del proyecto. FakIA recurre a un juego de palabras con la inteligencia artificial para marcar distancia frente a su uso indiscriminado y reivindicar la creación manual.

El trabajo con las manos y los materiales es el eje central de la propuesta de Fakia
El trabajo con las manos y los materiales es el eje central de la propuesta de Fakia

La propuesta se articula a través de talleres de tres horas, planteados como una puerta de entrada accesible para personas sin experiencia previa en las artes plásticas. Collage, escultura, carboncillo o experimentación con materiales son algunas de las disciplinas que se trabajan, siempre desde un enfoque que prioriza el proceso por encima del resultado. “No importa si el resultado es mejor o peor. Lo importante es lo que te pasa mientras creas”.

Esa forma de entender la creatividad es uno de los grandes elementos diferenciales. Fakia no se presenta como una academia tradicional ni como un espacio orientado a la perfección técnica, sino como un entorno donde explorar, equivocarse y descubrir. “Hay mucha gente que cree que no es creativa, y no es verdad. La creatividad se trabaja y está en todos. Aquí invitamos a probar sin juicio”.

En Fakia el resultado no es lo importante: el valor está en el proceso creativo

Cristina Pineda, fundadora de Fakia

El perfil de personas que se acercan al espacio ha sorprendido incluso a su impulsora. Lejos de concentrarse únicamente en un público maduro, ha atraído a muchos jóvenes con formación universitaria, también de los ámbitos científicos y técnicos. Biomédicos, ingenieros o perfiles muy vinculados a la ciencia se han convertido en participantes habituales. Son generaciones especialmente conscientes del impacto de la tecnología en su vida cotidiana y que buscan alternativas para desconectar.

Para muchos de ellos, estos talleres se transforman en una experiencia difícil de encontrar en otras propuestas de ocio. El ambiente juega un papel clave: durante las sesiones, el móvil queda fuera de la mesa, la música acompaña de forma discreta y el silencio aparece de manera natural. No es una norma impuesta, sino una consecuencia del propio proceso. Resulta casi imposible estar creando con las manos y, al mismo tiempo, pendiente del trabajo o de las notificaciones.

Los talleres funcionan también como espacios de encuentro y desconexión colectiva
Los talleres funcionan también como espacios de encuentro y desconexión colectiva

Más allá de los talleres puntuales, el objetivo a medio plazo es que FakIA se integre de forma estable en la rutina de quienes lo descubren. La ambición no pasa por ofrecer solo experiencias aisladas, sino por convertirse en un hábito que aporte equilibrio emocional. “Nos gustaría que la gente lo incorporara a su vida como quien va al gimnasio. No solo como ocio, sino como algo que realmente les sume”. En ese camino, la creación de comunidad y el vínculo con la cultura ocupan un lugar central.

De cara a este año, la prioridad es consolidar el posicionamiento del espacio y abrirlo a más gente. Los talleres monográficos ya atraen a personas de distintos puntos del área metropolitana, que se desplazan expresamente para vivir la experiencia. El invierno y la primavera servirán para sentar bases y afinar la propuesta, con la vista puesta en un relanzamiento más estructurado a partir de septiembre.

Lecciones de Vanguardia

Cristina Pineda, fundadora de Fakia

“Crear con las manos es una forma de sanación. Y hoy, más que nunca, necesitamos espacios donde parar y reconectar”.

Más información

   

Instagram: @fakia.art

  

Teléfono: 931 583 758

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