Las Claves
- El carnaval de Maguncia en Alemania destacó por una carroza satírica que representaba a Donald Trump junto a la Estatua de la Libertad.
- Dmytro Pidru
El día arrancó con el colorido y la sátira típicos del carnaval de Maguncia, en Alemania. Entre las carrozas que se preparaban para el desfile, una llamó la atención por representar una enorme figura del entonces presidente estadounidense Donald Trump junto a la Estatua de la Libertad. La escena, creada con el tono crítico y humorístico que distingue al carnaval, atrajo la mirada de los medios durante la presentación oficial de las celebraciones.
A gran distancia y bajo una atmósfera completamente diferente, la atención se centró en la dedicación y el sentimiento de la cita olímpica. Durante los Juegos de Invierno Milano Cortina 2026, el deportista ucraniano Dmytro Pidruchnyi finalizó el recorrido individual masculino de 20 km. Su gesto, que combinaba desahogo, compromiso y satisfacción, mostró la relevancia del torneo y lo que implica para diversos competidores defender a su nación en un contexto de tal exigencia.
Al mismo tiempo, en los alrededores de Daca, Bangladesh, el transcurrir diario continuaba en medio de las labores y la incertidumbre política. Un operario, enfocado y manchado de residuos de metal, arreglaba de forma artesanal la estructura de una embarcación en un astillero. Su silueta perfilada ante el firmamento evocaba la dureza de la jornada habitual durante el periodo de elecciones nacionales, donde lo cotidiano se mezcla con un ambiente social convulso.
En Bulgaria, el día adquirió un carácter espiritual. En la iglesia de la Presentación de la Santísima Virgen, en Blagoevgrad, los creyentes se congregaron junto a velas colocadas sobre frascos repletos de miel. Conmemoraban la festividad de San Haralampi, patrón ortodoxo de los apicultores. La luz cálida y el aroma dulce generaron un ambiente de recogimiento que evocaba tradición, fe y esperanza.
Además, el ritmo urbano se impuso en Barcelona. En la estación de Sants, los usuarios de Rodalies esperaban sus trenes en medio de una nueva jornada caracterizada por retrasos y cancelaciones. Aunque se había cancelado la huelga de maquinistas, los inconvenientes operativos continuaban, dejando a los viajeros entre la resignación y la rutina de un servicio que no lograba estabilizarse.
























