Pepe Viyuela, actor, 62 años: “Este deseo de inmortalidad me parece insano. No hay necesidad de ser pesado después de la muerte”
Contra la inmortalidad digital
El actor asegura que, cuando se vaya, no quiere que se le recuerde por toda la eternidad
Toni Acosta no puede evitar las lágrimas al escuchar su epitafio en su “muerte” en la radio: “La voy a poner junto a mi testamento”

Pepe Viyuela en 'Hoy por Hoy'.

Muchos tienen preparado cómo les gustaría marcharse de este mundo. Preparar el propio funeral con antelación es beneficioso porque permite tomar decisiones personales, asegurar el cumplimiento de la voluntad, reducir el estrés y la carga económica de la familia en un momento difícil.
Ahora bien, ese control personal no es algo qeue todo el mundo quiera llevar a cabo; a fin de cuentas, uno ya no está vivo en ese momento como para quedar satisfecho porque todo se ha cumplido o no. Así lo ve el actor Pepe Viyuela, uno de los últimos invitados en dictar lo que deseaba que apareciese en su “obituario” al periodista José Luis Sastre en Hoy Por Hoy, de la Cadena SER y al que lanzó una reflexión: ¿Por qué ser recordado una vez has muerto?.

El protagonista de series tan conocidas como Aida comenzó diciendo que, por ejemplo, no le importaba mucho lo que se hiciese con sus cenizas. “Eso lo dejaría a criterio de los que se quedaran”, apuntaba.
No obstante, el intérprete comenzaba sin querer una profunda refflexión: “Yo una vez que me voy, creo que tengo derecho al olvido y a no ser recordado, nada más que por aquellos que de verdad quieran acordarse en un momento determinado”.
Pepe Viyuela: “Me gustaría que se respete mi derecho a irme, a disolverme en la memoria de aquellos que me recuerden”
El actor señalaba entonces que había algo que le preocupaba “mucho” y era ese afán de algunas personas por querer ser recordadas por toda la eternidad. “La obligación de dejar un testimonio de ser recordado permanentemente. Este deseo de inmortalidad a mí me parece bastante insano”, opina Viyuela. ”Yo creo que es mucho más bonito pensar que te desvaneces y que ya se acaba; y que ya no hay más. No hay por qué seguir siendo pesado después de la muerte”, continúa el actor.

El actor llama la atención sobre seguir siendo recordado a través de nuevos medios, como puede ser Internet y las redes sociales. “Esto de la inmortalidad digital que te prometen me parece peligroso. Una vez muerto yo renuncio a todo, no lo quiero. Incluso si quedan restos por ahí digitales me gustaría dejar por escrito que se borren todas, que se respete mi derecho a ser olvidado. A irme y ya está”, insiste, aunque confiesa que no tiene perfiles activos en las redes sociales.
Viyuela desea marcharse y “disolverme en la memoria de aquellos que me recuerden” y en futuras generaciones, “lo que quede”. No le importa que nadie se acuerde de él, pues ya ha pasado su “turno de juego”.
Aún así, el actor sabe que es una tarea complicada. Su trabajo le ha convertido en uno de los intérpretes más conocidos y populares del panorama del entretenimiento, el cine y la televisión en el mundo hispanohablante. “En un mundo tan digitalizado, es difícil que se dé”, admite.