Agustín Díaz Yanes, director de cine: “No somos profetas, no debemos hacer películas para cambiar el mundo”
CINE
El cineasta rechaza la idea de que el cine tenga una misión pedagógica o de transformación social
Rowan Atkinson, 70 años: “Nunca recuerdo lo que he hecho, a veces los fans de Mr. Bean me dicen que les gustó un sketch del que no tengo ningún recuerdo”

Agustín Díaz Yanes, director de cine: “No somos profetas, no debemos hacer películas para cambiar el mundo”

Agustín Díaz Yanes, director de cine español de 74 años, fue entrevistado recientemente en el programa La Ventana de la Cadena SER, donde reflexionó con honestidad y sin filtros sobre el papel del cine en la sociedad actual. En un momento en el que se reivindica con fuerza un cine social, comprometido o incluso pedagógico, el director madrileño marcó distancia con esa postura.
“Soy contrario a la pedagogía cinematográfica. Creo que el cine es el cine. No creo que debamos hacer películas para cambiar el mundo ni para enseñar cosas que ya están en los libros y en la historia”, declaró, dejando clara su opinión sobre los límites y responsabilidades del creador cinematográfico.
Una visión del cine como arte, no como mensaje
“No somos profetas”
Autor de títulos aclamados como Alatriste o Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, Díaz Yanes siempre ha apostado por un cine de género, narrativo, anclado en personajes complejos y en una puesta en escena directa. En su intervención, reafirmó esa filosofía, defendiendo la libertad creativa frente a cualquier pretensión ideológica.
“Nosotros hacemos películas y las películas tienen su propia vida. No somos profetas. Es un poco raro pensar que un director de cine debe hacer eso”, explicó. Es decir, para Díaz Yanes, el director no debe convertirse en un portavoz moral ni en un agente de cambio. Su responsabilidad, insiste, es contar buenas historias, no imponer mensajes.
Las palabras de Díaz Yanes aportan una mirada distinta dentro del panorama actual, donde muchas veces, como decimos, se espera que el cine cumpla un rol más allá del artístico. Para él, la fuerza de una película no está en el mensaje que pretende dar, sino en la historia que logra contar por sí misma.

