Ha fallecido Philippe Junot a los 85 años, tras una trayectoria caracterizada por el refinamiento, el sector corporativo y famosas historias de amor.
En Madrid
Se convirtió en el primer esposo de la princesa Carolina de Mónaco y por un tiempo prolongado residió en Madrid distanciado de la mirada pública.

Carolina de Mónaco y Philippe Junot, el día de su boda, el 29 de junio de 1978

Philippe Junot, hombre de negocios y financiero de origen galo que fue el primer esposo de la princesa Carolina de Mónaco, perdió la vida el 8 de enero de 2026 en Madrid, contando con 85 años de edad. El anuncio lo realizó su primogénita, Victoria Junot, mediante plataformas digitales, detallando que su progenitor falleció “en paz, rodeado de su familia”, después de una existencia extensa y repleta de vivencias. Su deceso ocurre en una etapa de gran sensibilidad para sus allegados, debido a que una de sus descendientes, Isabelle Junot -marquesa de Cubas-, se encuentra encinta del que habría representado su cuarto nieto.
Originario de una estirpe de gran peso, Philippe Junot era vástago del dirigente y hombre de negocios Michel Junot y sucesor de Jean-Andoche Junot, militar de Napoleón y duque de Abrantes, cuyo nombre aparece grabado en el Arco del Triunfo de París. No obstante, al margen de su herencia, forjó su fama personal como figura cosmopolita, siendo un rostro común en los círculos más selectos de París, la Costa Azul y diversos centros urbanos de Europa. Su magnetismo, distinción y activa faceta lúdica le otorgaron por mucho tiempo la fama de conquistador impenitente y una aparición recurrente en las páginas de la prensa rosa.

Una de las etapas más célebres de su trayectoria amorosa fue su romance con Carolina de Mónaco. Su primer encuentro ocurrió a mediados de la década de los setenta, época en la que la princesa, con tan solo 19 años, residía en París cursando Filosofía. A pesar del rechazo de los príncipes Rainiero y Grace Kelly, quienes consideraban este vínculo un gesto de insubordinación, los novios se casaron el 28 de junio de 1978 mediante una lujosa ceremonia en el Principado. Dicha unión congregó a diversos monarcas del continente y a figuras de Hollywood de la talla de Ava Gardner, Cary Grant o Frank Sinatra. Sin embargo, la convivencia se prolongó únicamente dos años y concluyó en una separación legal, ratificando así las sospechas de la corte monegasca.

Después de esa ruptura, Junot halló equilibrio al lado de la danesa Nina Wendelboe-Larsen, con la cual contrajo nupcias en 1987 mediante un enlace privado próximo a Copenhague. A su lado constituyó un hogar y procreó tres descendientes -Victoria, Alexis e Isabelle-, quienes pasaron a ser el centro de su existencia. Si bien el enlace concluyó durante la década de los noventa, los dos conservaron permanentemente un trato próximo y amable, siendo un modelo de núcleo familiar contemporáneo fundamentado en la consideración y el cariño recíproco.
Su trayectoria sentimental abarcó otros noviazgos que captaron la atención de la prensa, tales como su idilio con Marta Chávarri, junto a la que realizó desplazamientos y actos sociales, o su unión posterior con la maniquí sueca Helen Wendel, progenitora de su cuarta descendiente, que vino al mundo en 2005. Helen, después de una triunfante trayectoria global en el modelaje, se transformó en creadora de alhajas, viviendo junto a Junot un periodo más reservado de su existencia.